Scherchen dirige Mahler

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Re: Scherchen dirige Mahler

Mensaje  Ignacio el 17/7/2012, 13:41

Robertino Bergamasco escribió:
La verdad es que es dificil saber si el registro HM es estereo o mono, pero si es cierto que suena claramente diferente al de Conifer.

Copio de la carpetilla de la edición en cd de HM:

(*) The restoration of the original tape (1961) is by no means a mere artificial "stereophonization" or addition of echoes and reverberations.
Ya lo había visto, pero tampoco aclara demasiado. Además, la referencia a 1961 como año de la cinta original es bastante sospechosa, ¿no?.

Ignacio

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Re: Scherchen dirige Mahler

Mensaje  Moreno el 17/7/2012, 15:18

Ignacio escribió:
Para terminar, como curiosidad, existe otra edición de esta 3ª por Music&Arts, pero ésta no la conozco.

"The sound quality in this Music and Arts restoration of this 60 year old mono recording is quite remarkable. Aside from some rare moments of a slight bit of congestion in the louder passages, this recording certainly does not reveal its age. If you have missed the opportunity to acquire this iconic recording in the past throughout its many reincarnations and reissues, now is your chance to obtain a copy. The booklet notes are detailed and informative, and even include pictures of the original jacket covers and concert programs, along with extensive and informative footnotes."
Yo compré el año pasado esta de Music&Arts, sobre todo por lo de la Décima, desgraciadamente no la tengo aquí en Italia para comentar con exactitud, la he dejado en Barcelona... sin embargo, recuerdo haber leído en la carpetilla que en realidad nunca han existido dos versiones (una mono y una estéreo) sino que siempre se ha tratado de una, de la misma, la mono "excelentemente" grabada y luego reprocesada por las diversas compañías discográficas. Mi recuerdo puede no ser exacto, no estoy seguro de si lo leí en la carpetilla del Music&Arts o en otro lado. Creo, si mal no recuerdo, que también Ludovyk compró esta versión, tal vez él nos pueda sacar de dudas.

Moreno

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Re: Scherchen dirige Mahler

Mensaje  El Reyes el 17/7/2012, 16:19

Muchas gracias, Ignacio...

el tema es de primer interés y nunca había leído tamaño enredo tan claramente expresado. De momento, y si el registro de Schuricht es mono, entonces el de Scherchen con Leipzig sería el primer registro de la 3 en estéreo auténtico.

El Reyes

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Re: Scherchen dirige Mahler

Mensaje  Robertino Bergamasco el 18/7/2012, 17:46

En las grabaciones de Schuricht para Hänssler, siempre reza junto a la fecha de grabación, si es mono -entre paréntesis-; en el caso de la Tercera no reza tal cosa...

Robertino Bergamasco

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Re: Scherchen dirige Mahler

Mensaje  Psanquin el 19/7/2012, 11:04

Moreno escribió:yo la tengo en esta misma edición de Urania, en Amazon Francia la tienen por 7,59 Euros... mientras que en el de España está a 29 Euros!!!
Si alguien está interesado en darle una oportunidad hoy está rebajada el 82% en amazon.es.

Sale a 5,23 euros.

http://www.amazon.es/gp/product/B003Y86JVY/ref=ox_sc_act_title_1?ie=UTF8&smid=A1AT7YVPFBWXBL


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"Que no me escuche nadie, pero la segunda parte de ese último lied Peppino-Banse, es la más emotiva en muchos años"
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Re: Scherchen dirige Mahler

Mensaje  Ritter el 19/7/2012, 15:19

Psanquin escribió:Si alguien está interesado en darle una oportunidad hoy está rebajada el 82% en amazon.es.

Sale a 5,23 euros.

http://www.amazon.es/gp/product/B003Y86JVY/ref=ox_sc_act_title_1?ie=UTF8&smid=A1AT7YVPFBWXBL


¡Gracias por la info, Psanquin!

Ya no está disponible en amazon.es....alguien ha comprado el únco ejemplar que quedaba en stock.... Razz Razz

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Re: Scherchen dirige Mahler

Mensaje  El Reyes el 20/7/2012, 04:23

Robertino Bergamasco escribió:En las grabaciones de Schuricht para Hänssler, siempre reza junto a la fecha de grabación, si es mono -entre paréntesis-; en el caso de la Tercera no reza tal cosa...

Tienes razón, Robertino,

al menos un auditor del disco atestigua el vívido stereo del registro.

http://www.amazon.com/Mahler-Symphony-No-Strauss-Alpine/dp/B0009IOQUS

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Re: Scherchen dirige Mahler

Mensaje  El Reyes el 21/7/2012, 19:40

Sinfonía 5
Orquesta de la Ópera del Estado de Viena
(julio (el libreto de Tahra señala septiembre) de 1953, registro de estudio: 11:17 / 13:30 / 18:03 / 9:14 / 15:15 / Para mi comentario he usado las ediciones MCA y Tahra)


Scherchen posee cuatro registros publicados de la Sinfonía 5. El primero de ellos es el que se comenta acá. Se trata del único de los registros sin los feroces cortes que le infiere Scherchen a la partitura, del único que realizó en estudio y del único monofónico del director en esta obra. En la historia de grabaciones de la Quinta es el segundo registro realizado en estudio. El anterior había sido el pionero de Bruno Walter en 1947. Ya por el simple hecho de que presenta el tercer y quinto movimientos sin cortes es digno de oírse para saber del concepto de don Hermann.

El sonido es bastante bueno para la época, mejor el reprocesado Tahra que el MCA. Probablemente en esos 50 fue la Quinta mejor grabada, aunque existen registros en vivo de esos años que suenan mejor (Kubelik-Concertgebouw, por ejemplo), pero editados recientemente.

En lo musical, quizá, se trate del Mahler menos revelador de Scherchen, lo que no quiere decir, necesariamente, que sea el más normal. Los tiempos son engañosos. A simple vista, en el papel, parecen los tiempos rutinarios, pero ya saben, Scherchen extrema los contrastes, existen algunos pasajes muy lentos y otros ferozmente atropellados en el mismo movimiento. Basta oír el Stürmig bewegt para apreciar cómo Scherchen apura hasta la convulsión en los pasajes más volcánicos y uno duda de si están todas las notas y todos los instrumentos que deberían. En fin… ¿es preferible esto a las rutinas rattlelianas?... sin duda.

El primer movimiento es de lo menos arriesgado que haya grabado Scherchen en Mahler y funciona de modo elocuente. La aceleración en los pasajes más dramáticos es extrema, pero efectiva. Quizá no suceda lo mismo en algunos pasajes del segundo movimiento en que lo atropellado de los mismos caricaturiza en extremo algo que debería causar otra impresión. No obtsante, es magnífico el modo que tiene que Scherchen de llegar al gran coral imprimiéndole una leve aceleración, o la resolución de la coda que incluye un golpe sorpresivo de timbal a lo Haydn en el último acorde (sospecho que eso no está escrito).

El tercer movimiento se inicia magníficamente, con tiempo justo, natural y fraseado con suficiente afecto en los pasajes más líricos (llega a la melancolía más abandonada en el pasaje de pizzicati). Magnífica también es la sensación de arratre en una cuerda que se nota que está tocando con el arco pegado más de lo acostumbrado en varios pasajes. No digamos que se trata del mejor Scherzo de la discografía, pero tiene mucho interés y suena sorprendentemente moderno. El Adagietto es extremadamente medido y a años luz de las detenciones temporales de Filadelfia y Televisión Francesa (los más lentos de la discografía). Scherchen le sabe imprimir impulso romántico, sin llegar a la elocuencia de Walter (tanto con Viena como con New York). Por último, la claridad del final es notable. No se espera menos de un director, que al igual que Mahler se nutrió de lo popular y del contrapunto de Bach. Aunque no presenta el impacto sonoro de otras lecturas, sigue siendo una de las más reveladoras.

En términos generales, esta Quinta causa más impresión por partes que como totalidad. ¿Scherchen se excede? Es probable. ¿Suena demasiado rústica? Quizá, pero si se trata de la Filarmónica de Viena (de la Orquesta de la Ópera, sale la Filarmónica de Viena), es por una opción estética. Para una Quinta schercheniana que cause un mayor impacto, debemos ir a sus ediciones mutiladas, pero a la larga, más fascinantes y geniales que ésta. Esta Quinta de estudio hoy se recomienda para mahlerianos furiosos.

¿Qué dijo Jed Distler?
Some collectors may know Hermann Scherchen’s 1952 studio recording of Mahler’s Fifth Symphony via its 1996 release in MCA’s short-lived Millennium Classics series. This reissue sounds marginally better. The instrumental timbres gain in clarity and definition, but not to such radical extent that you need to replace the earlier disc. I suspect both CD remasterings have fake reverb, due to the relatively drier ambience evident from the original LPs. Despite the frequent tonal rawness, lousy intonation, and lack of executional finesse (exaggerated, in part, by Westminster’s characteristically close miking), the Vienna State Opera Orchestra plunges with riveting intensity into Scherchen’s eccentrically fast and unyielding tempos for the second movement and the opening movement’s Plötzlich schneller. The musicians seem to want to move the Scherzo’s outer sections a shade brisker than Scherchen requests, but at least the conductor plays the movement complete (his published live versions of the Scherzo are marred by massive and quite unnecessary cuts).

In contrast to Scherchen’s unbearably protracted 16-minute account of the Adagietto with the Philadelphia Orchestra, the present reading clocks in at a (relatively) normal 9:15. Here the gaunt string tone underscores the music’s aching delicacy, but the Finale disappoints: we might have expected a higher energy level and sense of cumulative sweep along with the admirable contrapuntal clarity Scherchen maintains. My quibbles should not prevent Scherchen fans from acquiring this flawed but fascinating performance. As a Mahler interpreter, though, I find this conductor’s recreative iconoclasm yields more interesting results in the First, Second, and Seventh Symphonies.


¿Qué dijo Tony Duggan?
Whilst we are dealing with Mahler conductors of a previous generation let me warn you to beware of Hermann Scherchen’s "live" French Radio Orchestra recording on Harmonia Mundi as it is savagely cut in the Scherzo and so ruled out. Admirers of Scherchen’s quixotic, illuminating, often eccentric view of Mahler in this work could try to find his 1953 mono recording on Universal/Millennium (MCD 80081) which is the o only one he made that is complete in every note and carries many of the virtues, and the vices, apparent in those parts of the work that get heard in this issue.

Desde youtube, el Adagietto "normal" de esta lectura de 1953



Última edición por El Reyes el 17/8/2012, 02:41, editado 5 veces

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Re: Scherchen dirige Mahler

Mensaje  El Reyes el 24/7/2012, 04:52

Sinfonía 5
Orquesta Sinfónica de la RAI Milán
(8 de abril de 1962, registro del vivo: 11:22 / 13:25 / 5:30 (con cortes) / 13:20 / 9:22 (con cortes y aplausos) / Para mi comentario he usado la edición Living Stage)


¿Por qué Scherchen realizaba cortes atroces en las partituras mahlerianas? Esta pregunta obvia pareciera que no existiera entre los connotados críticos que publican reseñas en revistas, la WEB o incluso libros –cuando se dignan a publicar algo sobre Scherchen. La ignorancia, la liviandad de la crítica en este punto es casi escandalosa. En consecuencia, me parece de primer interés intentar aclararlo.

Los datos son incuestionables: Scherchen “manos de tijera” mutila la Quinta y Sexta Sinfonías de un modo que en primera instancia solamente puede calificarse de absurdo. Pero una vez oímos los resultados, el asunto requiere otra vuelta. No conozco a ningún crítico que haya dado una explicación más o menos coherente de estos cortes. Se limitan a tratar estas lecturas de “mutiladas”, “dignas para seguidores fanáticos del director”, “absurdas”… La única publicación que intenta explicar los cortes es el libreto de Tahra que acompaña los discos del Mahler de Scherchen con Leipzig. Ahí nos enteramos de al menos cuatro aspectos interesantes que pueden arrojar cierta luz sobre el particular:

1. Henry-Louis de la Grange señalaba que estos cortes son errores propios de un genio. Eso ya lo sabemos quienes seguimos a este director… y sí, un error de Scherchen vale más que un acierto de tanto director mediocre en el medio actual.

2. Kurt List, el discípulo de Alban Berg que dirigió el sello Westminster declaró que las lecturas de Scherchen arrojan luz sobre las partituras, aunque esa luz sea la equivocada. Magnífica forma de referirse a las maneras de Scherchen, particularmente en Mahler.

3. Scherchen intentaba sacudir físicamente al auditor mediante el impulso sonoro, dinámico y tímbrico. Ese era su credo. Lo físico remite a un estado más profundo. Eso explicaría la sensación de visceralidad de muchas de sus lecturas.

4. Scherchen declaraba que le interesaba hacer lo que nadie se atrevía o no podía hacer. Eso es cosa de oírlo en esta lectura de la Quinta.

La única explicación que se nos da de los cortes es con respecto a los realizados en la Sexta de Leipzig. Se trataría de una solución práctica ya que la orquesta no habría alcanzado a ensayar adecuadamente toda la obra. Puede ser. En el caso de la Quinta no lo creo. Filadelfia podría haberla tocado casi de memoria y también aplica ahí los cortes. Yo aventuro otra respuesta.

Creo que Scherchen produce los cortes en la Quinta haciéndose eco, en parte, de una tradición propia de directores-editores-difusores. Una tradición que nos entregaba el Concierto 2 de Tchaikovsky con cortes, la 2 de Rachmaninoff más breve, El Anilllo de los Nibelungos de la Scala con Furtwängler con sus omisiones, Kletzki, en el mismo Mahler, en fin... El mismo Scherchen, no olvidemos, orquestaba y adaptaba obras de Bach (como lo hacía Mahler quien llegaba a fundir dos movimientos de una suite en uno solo). Convengamos que esta tradición propia de un quirófano, Scherchen la lleva al extremo.

La pregunta sigue en pie: ¿Por qué realiza estos cortes –más de 200 compases en total- en la Quinta de Mahler? Si tomamos como modelo la explicación de la Sexta con Leipzig, la respuesta sería: La RAI de Milán “no se la pudo” con la Quinta entera. Puede ser, pero no me convence. Creo, sinceramente, que Scherchen pensaba que la Quinta de Mahler estaba mejor (en sintonía con lo que opinaba Klemperer, quien consideraba muy larga esta sinfonía, aunque no la habría intervenido para dirigirla) con su nueva estructura, que la asemejaba a una especie de adelanto de la Décima, con tiempos muy simétricos enmarcados por un scherzo breve que sirve a modo de bisagra de dos polos opuestos: El trágico, llevado al paroxismo por los dos primeros movientos, y el más reflexivo y vitalista de los dos últimos. Si observamos los tiempos con los cortes, la estructura queda bastante simétrica (tal como en la Décima).

¿Cómo son los resultados? Reconozcamos que la RAI de Milán no es la Filarmónica de Viena, pero salvo el patinazo sublime del inició del Rondó, toca con arrojo, casi igual precisión –o imprecisión- y hasta con mayor ímpetu que la prestigiosa formación del registro de 1953. Si tomamos solamente como referencia los movimientos completos de esta lectura, claramente estamos ante un Mahler superior al hecho en estudio. Los tiempos son similares en los dos primeros movimientos en ambas versiones, pero el discurso es más afectuoso y sentido, menos mecánico y crudo en esta lectura italiana. Los procedimientos son muy similares: acelera en las mismas partes, ralenta en las mismas, pero mejor. Por cierto, no me enteré si el timbalazo que cierra el segundo movimiento es repetido acá, porque está cortado el último acorde (por la transmisión de la RAI esta vez). Es probable que lo haga del modo usual.

Vamos al Scherzo mutilado. Scherchen lo transforma en un Scherzo ABA. Esto significa omitir 2 tercios del mismo, todo su desarrollo, sus solos de corno, sus pasajes “estancados”... Lo que se oye es muy interesante, extrema más los tiempos acá que en su lectura con Viena, quizá para acentuar más el carácter del trío.

El Adagietto llevado a un extremo de lentitud -que se acentuará en sus lecturas posteriores- está dicho de modo magnífico y es claramente superior a su desempeño con Viena. Un discurso detenido en el tiempo, pero con tensión suficiente. Lleva al auditor a un extremo de su resistencia. Al parecer, Scherchen intentó rescatar desde él un Adagio más importante que una transición al Rondó Final.

Patinazos y atropellos hacen que la lectura de este Rondó carezca de la claridad de la lectura con Viena, pero a cambio tiene suficiente impulso. Lo mejor, el maravilloso sentido de acumulación que logra tras el tremendo primer corte. Lo nefasto, la inexplicable mutilación de compases en la mismísima coda. Eso para mí sigue siendo misterioso.

En fin, no diré que Scherchen es un criminal, porque no lo creo. Creo que Scherchen intentaba hacer música que sacudiera emocional y físicamente al auditor. Con este objetivo, la partitura es pretexto. Lo bueno, en el caso de Scherchen, es que jamás nos queda la sensación de que está tratando de lucirse él, sino de que está intentando hacer decir a la música su secreto… y por momentos lo logra en esta lectura viva, alucinada y muy imperfecta de la Quinta. Se debe oír…

Por cierto, no encontré reseñas profesionales de este registro, salvo esta alusión en un texto. Muy interesante, pero no ahonda mucho más.
(página 131)
http://books.google.cl/books?id=Q3dy15LA4eQC&pg=PA132&lpg=PA132&dq=scherchen+mahler+symphony+5+milano&source=bl&ots=Q0rZNlnrVx&sig=i7XGOqXs5-joSdJtyoTQaKRFDh4&hl=es-419&sa=X&ei=FvwNUJDoJoOC7AHzu4HQBA&ved=0CF0Q6AEwBQ#v=onepage&q=scherchen%20mahler%20symphony%205%20milano&f=false


Última edición por El Reyes el 29/7/2015, 04:38, editado 2 veces

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Re: Scherchen dirige Mahler

Mensaje  El Reyes el 27/7/2012, 01:47

Sinfonía 5
Orquesta Nacional de la Radio y Televisión Francesa
(30 de noviembre de 1965, registro del vivo: 10:51 / 13:12 / 5:35 (con cortes) / 13:07 / 10:20 (con cortes y aplausos) / Para mi comentario he usado la edición Harmonia Mundi)


Es una pena que Scherchen no haya grabado la Quinta completa en este concierto en Francia. La versión es más simétrica en sus tiempos que la de Milán, pero además es alucinante: la respuesta orquestal en muchos aspectos es espléndida y el registro es muy vivo, de gran presencia y definición, preferible al de la lectura italiana (más brumoso aunque con buen equilibrio) y a la de Filadelfia (con exceso de bajos y volumen reducido). El único inconveniente es que cada vez que intervienen los platillos nos asustamos pensando que las ollas se han caído en la cocina. Si Scherchen hubiese registrado esta Quinta de modo completo, quizás estaríamos hablando de una grabación tan peligrosa como la Segunda, pero igualmente irresistible.

Los modos son similares al del registro con la orquesta de Milán, pero presenta algunas diferencias: Preferible el clima logrado en la más reposada lectura del primer movimiento en Italia. Además, me parece que con Milán se logra un sentido más profundo de la tragedia que en esta lectura mejor sonada y -dentro de todo- más luminosa. Muy similar el segundo movimiento al dirigido en Italia, aunque acá la orquesta sigue heroicamente al maestro en su delirio y logra crear una exaltación auténtica e impactante –platillos mediante-. El micro scherzo está también mejor logrado en este registro, con idéntico concepto al de Milán.

El Adagietto ya hace que este registro sea digno de oírse: bellísimo. En este caso, la lentitud nace de la necesidad de exponer cada articulación, cada timbre de la cuerda que acá está a gran altura (nuevamente sorprende la formación francesa). La dinámica es sensacional, cuando Scherchen llega al forte, la cuerda produce un colorido estallido que jamás he percibido de igual modo en otras lecturas. El Rondó es otra mejora con respecto a la lectura con Milán. Acá la cuerda logra desarticular la trama en el tiempo que imprime Scherchen (con pataditas incluidas para que la cosa no se descuadre) y llega a una coda que nos levanta del asiento: eufórica, aplastante, absoluta. No es de extrañar que el público delire al término, aunque tengo una gran duda: Parte del público grita algo, no me queda claro si se trata de “bis” o de abucheos.

No sé si situar esta Quinta en una lista obligatoria para una discografía mahleriana, pero déjenme colocar el Adagietto como uno de los más logrados de la discografía, para mí a la altura de Walter-Viena y ese desconocido que firmara Lombard con la orquesta de Burdeos. No hagan caso de críticos puristas, óiganla.

A propósito:

La crítica de Tony Duggan

The liner notes for this reissue describe the third movement as "…the longest in the Fifth Symphony". However, a look at the track timing makes it appear, at 5.35, the shortest. The fact is that in this "live" performance made for French radio in 1965 Hermann Scherchen imposed a huge cut in the movement and two more in the finale. What a pity no one thought to tell the liner notes writer. What a pity the company didn't think to tell prospective buyers. Scherchen needed to trim the piece to fit the radio station's schedule which explains this musical equivalent of a frontal lobotomy and rules this version out of consideration for all but the specialist collector or those who like their Mahler symphonies less than sixty minutes even when the composer had other ideas. A pity, because there are many passages in what is left, in the first and second movements especially, that are compelling like few others. There is also an account of the Adagietto fourth movement which, though one of the longest, brings some superb string playing and a degree of eloquence few can approach.

Scherchen imposes himself superbly on the first movement from the very start and brings out an idiomatic sound from the woodwind choir in the funeral march that stays in the mind and could teach a thing or two to present day interpreters. Then the wild passage in the centre goes off like a rocket. In the second movement Scherchen seems to take the music by the scruff of its neck and shake it just to see what might drop off and I have a feeling this is how Mahler himself would have conducted it.

Admirers of Scherchen's quixotic, illuminating, eccentric view of Mahler in this work could try to find his 1953 mono recording on Millennium (MCD 80081) which is complete in every note and carries many of the virtues, and the vices, apparent in those parts of the work that get heard in this issue. But they would miss what is, for all its disfigurement, a version that demands to be heard by all Mahlerians.

A potentially "killer" alternative version spoiled by cuts imposed by the conductor. Purchasers beware.

http://www.musicweb-international.com/classrev/2000/oct00/Mahler5scherchen.htm


La crítica de Victor Carr en Classics Today

Right away, let me bring to your attention the one factor that will make this recording undesirable for many listeners: Scherchen’s drastic abbreviation of the scherzo with two massive cuts that leave only about one third of the movement intact (shortening it from a normal 16 minutes to slightly more than five). Harmonia Mundi makes no mention of this and does not list individual movement timings on the CD cover (although the overall timing of 53:27 should cause concern). Now, for those listeners who aren’t bothered by such things as textual completeness, there’s the sound to contend with. Basically its very recessed, almost as if the orchestra were in another room–except for the cymbal, which is annoyingly close-miked.

Beyond that, the performance is actually quite interesting, in a perverse sort of way. Scherchen indulges in extremes of tempo, preferring to crawl for the slow sections and manically speed up for the fast ones. Thus, the funeral march first movement has the fastest development section ever, and the following allegro movement floors it and brakes like a New York City cab driver. (And dig those crazy late cymbal crashes, three in a row!) After the aforementioned amputated scherzo, Scherchen subjects us to a slowly melting adagio that at 13 minutes stretches the music’s melodic structure almost to the breaking point. And in the finale, besides returning to his headlong rush, Scherchen shortchanges the coda with yet another unnecessary cut. If after all of this you’re still interested, then you’re a committed Scherchen fan, and more power to you. Everybody else can choose from the great Mahler Fifth’s by Bernstein, Kubelik, Chailly, Barbirolli, Sinopoli, and Karajan, to name only a few.

Acá les dejo desde Youtube esta lectura. No sé si será la edición discográfica acá comentada



Última edición por El Reyes el 29/7/2012, 22:45, editado 8 veces

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Re: Scherchen dirige Mahler

Mensaje  Ignacio el 27/7/2012, 10:27

No conozco esta 5ª francesa. Tiene buena pinta. A ver si me hago con ella. Mientras tanto, mi favorita sigue siendo la de Filadelfia, pese a los cortes.

Ignacio

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Re: Scherchen dirige Mahler

Mensaje  El Reyes el 29/7/2012, 19:55

Sinfonía 5
Orquesta de Filadelfia
(30 de octubre de 1964, registro del vivo: 13:03 (con anuncios y aplausos) / 13:46 / 5:42 (con cortes) / 15:12 / 10:29 (con cortes, anuncios finales y aplausos) / Para mi comentario he usado la edición Tahra)



No sé de dónde saqué que esta lectura era posterior a la lectura francesa. Me confundí con la que hiciera en Chile en julio de 1965 y con el hecho de que esta fue la última lectura en publicarse... ya edité el error en el post anterior.

Con mejor respuesta orquestal que la de Milán, pero con un concepto menos dramático y contrastado que la posterior lectura francesa, esta lectura tiene el interés de captar a Scherchen con una orquesta de clase mundial. Claramente, los músicos no se le quedan atrás y le responden con bravura y precisión -fuerte razón para pensar que a Scherchen le gustaban estos cortes y que no se trataría de un modo de subsanar incapacidades de una orquesta para enfrentar la partitura. El único inconveniente de este registro es su desagradable toma sonora: los metales están muy bien captados, pero la cuerda suena como si tocara en otra sala. Pareciera que el registro se tomó con la cuerda al fondo. Quizá por eso Tahra acentuó los bajos, para que al menos pudiéramos distinguir la poderosa cuerda de la formación americana. No obstante, en los tuttis el resultado es pleno, pero cuesta oír un Adagietto con una cuerda tan poco presente. En su favor, digamos que las notas del libreto son excelentes, muy superiores a las escolares notas de Harmonia Mundi y, por cierto, a las inexistentes en la edición Living Stage.

Los modos del primer movimiento son muy similares a los de Milán, pero con mejor respuesta orquestal. El Stürmisch bewegt es menos contrastado que las otras lecturas, pero los cornos suenan que son una maravilla y el coral emerge realmente magnífico y sin estridencias. El Scherzo no alcanza la gracia que le imprime Scherchen en Francia. El Adagietto -el segundo más lento de la discografía, tras Haitink-Berlín- no alcanza el esplendor y color de la magnífica lectura francesa, aunque está dicho de modo elocuente y nada arrastrado para su eternidad. El final, probablemente es el mejor resuelto de las tres lecturas recortadas, pero, el sonido con la cuerda tan distante le resta efectividad y no alcanza el impacto físico de la lectura francesa. Una pena, no dudo que el impacto sonoro debió de ser aplastante, ya que el público, simplemente, delira al final.

Es una lástima que una gran orquesta no haya registrado de modo más efectivo una lectura a todas luces interesante. Por esto y también por cierta distancia en el concepto, no me atrevo a decir que esta lectura sea mejor que la francesa –con sus platillos locos incluidos-. En conclusión, por sonido, por mayor arrojo, me quedo con la lectura de un año posterior en Francia, pero esta grabación hecha en Estados Unidos merece conocerse. Al menos sabemos que una gran orquesta era capaz de responderle a Scherchen con toda precisión.

No encontré referencias críticas profesionales en la WEB, aunque sí se pueden encontrar apreciaciones de melómanos que tienden a valorar esta lectura.

Desde youtube...


Última edición por El Reyes el 9/9/2015, 23:17, editado 4 veces

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Re: Scherchen dirige Mahler

Mensaje  Ignacio el 29/7/2012, 22:20

El Reyes escribió:
Sinfonía 5
Orquesta de Filadelfia
(30 de octubre de 1964, registro del vivo: 13:03 (con anuncios y aplausos) / 13:46 / 5:42 (con cortes) / 15:12 / 10:29 (con cortes, anuncios finales y aplausos) / Para mi comentario he usado la edición Tahra)


.......

No encontré referencias críticas profesionales en la WEB, aunque sí se pueden encontrar apreciaciones de melómanos que tienden a valorar esta lectura.
A mi me gusta mucho aunque, como dije, no conozco la de la ORTF. Me parece una versión tremendamente negra de la obra. Justamente lo opuesto a lo habitual lo que es muy atractivo.

Ignacio

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Re: Scherchen dirige Mahler

Mensaje  El Reyes el 29/7/2012, 22:25

Ignacio,

en efecto se trata de una lectura oscura y pesimista. Particularmente en el primer movimiento.

En todo caso, prefiero un concepto más dramático en el sentido teatral, con subidas a la gloria y bajadas depresivas extremas. En ese aspecto, la versión francesa ofrece más contraste. Además, como señalé, el sonido de la cuerda en Tahra está mal captado y quizá, por eso, la lectura de Filadelfia pareciera más oscura de lo habitual, con esa cuerda casi en sordina durante toda la obra.


Última edición por El Reyes el 24/8/2012, 02:12, editado 1 vez

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Re: Scherchen dirige Mahler

Mensaje  Ignacio el 30/7/2012, 11:20

¡Acabo de descubrir que si que tengo la 5ª de la ORTF!. scratch . Y la que no tengo es la de Milán. No se porqué las había confundido entre las dos. ¡Es que no se pueden tener tantos discos! clown

La reescucho y te comento algo.

Ignacio

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Re: Scherchen dirige Mahler

Mensaje  El Reyes el 3/8/2012, 02:26

Sinfonía 6
Orquesta Sinfónica de la Radio de Leipzig.
(4 de octubre de 1960, registro del vivo: 14:03 (sin repetición)/ Andante moderato: 12:34 / Scherzo: 6:26 (con cortes) / 20:40 (con cortes) / Para mi comentario he usado la edición Tahra, descatalogada)



A pesar de que, probablemente, se trate de la lectura más violenta, agresiva y aterradora de una sinfonía mahleriana, este registro no cuenta con una crítica a la altura de su mito. He buscado en la red algunas referencias y la única profesional es la de Lewis M. Smoley (ya aludido a raíz de la Quinta con Milán… reseñada en su libro: Gustav Mahler's Symphonies: Critical Commentary on Recordings Since 1986). La podemos encontrar en:

http://books.google.cl/books?id=Q3dy15LA4eQC&pg=PA159&lpg=PA159&dq=most+mahlerians+would+be+shocked+by+this+performance&source=bl&ots=Q0rZWhkqOA&sig=5EB-ODersXAksercZ9u1oU_y7JA&hl=es-419&sa=X&ei=Fg8bULaIOobp6wG2_IGYBA&ved=0CEQQ6AEwAA#v=onepage&q=most%20mahlerians%20would%20be%20shocked%20by%20this%20performance&f=false

Esta reseña es muy interesante. En ella observamos una suerte de desprecio por las maneras de Scherchen, pero también fascinación. Smoley posee una visión de Mahler ortodoxa, dentro de lo que se puede. Reseña y critica siempre pensando en qué registro le hace más justicia a la partitura y no considera el impacto real y concreto, más allá del apego al pentagrama. Claramente, Smoley valora lecturas paradigmáticas. Scherchen no puede ser valorado en ese sentido, él no es paradigmático. Muy por el contrario, da la sensación de constante improvisación, de creación permanente; ya saben: haciendo lo que nadie se atreve o no puede, no por capricho personal, sino como un modo para hacer que la partitura exprese su límite… claramente, en esta versión, la Sexta alcanza su límite.

En esta lectura recortada, que corresponde a una de las –al menos- tres Sextas que realizara en su carrera, el maestro Scherchen apuesta fuerte: La Sexta acá se muestra como una obra sin respiros, un ejemplo tanto o más primitivo que la Consagración de Stravinsky. El universo mahleriano se mecaniza, se violenta y se crispa hasta causar el agobio del oyente, pero, paradójicamente, sin que éste desee detener la audición.

En el primer movimiento, Scherchen hace que Karajan parezca Klemperer. Es increíble cómo no pierde el ritmo con semejante impulso y más increíble todavía es oír cómo logra desplegar una tímbrica fantástica en medio del terremoto extremo. Ni el tema de Alma se salva. Estamos en las antípodas de Chailly (por lo demás gran lectura, al menos para un servidor). Todo lo que en el italiano es análisis, cuidado, detalle y lirismo, acá es instinto, guturalidad, expresionismo directo a la vena.

Scherchen es de los primeros en situar el Andante en segundo lugar. Su inicio es a velocidad “normal”. Scherchen despliega una belleza sonora destacable con la excelente orquesta de Leipzig que, digámoslo, realiza un trabajo de nivel mundial a la hora de seguir las indicaciones imposibles de su conductor. Acelera en la sección más expansiva y el resultado es muy atractivo (a Smoley no le gusta). El romanticismo se vuelve aparente. Probablemente nos encontremos ante el Andante más ácido de la discografía.

En el Scherzo vienen los cortes (173 compases, mal señalados en el libreto como parte del Andante). El Scherzo sigue los modos del primer movimiento. Rapidez, pero no solamente aceleración, sino verdadero sentido de impulsividad, de ansiedad enfermiza… el resultado es fantástico.

Lo mejor, probablemente, sea el final, el cual pese a los 143 compases menos de su desarrollo (incluyendo el corte de uno de los célebres golpes fatales), despliega las más destacadas características del director alemán: una imaginación tímbrica desatada (jamás oiremos nuevamente ese sonido irreal que genera con celestas y maderas), un sentido del fraseo dramático casi operístico: tremenda la introdución y una coda oscura y brutal como ninguna.

El registro posee presencia, pese a que la toma es algo más distante que la de la Tercera con la misma orquesta. El sonido estereofónico es casi nominal, pero no importa. La grabación es clara y capta de modo efectivo el ambiente de aquel increíble concierto del 4 de octubre de 1960 (una lástima que no estén los aplausos).

Está claro que esta Sexta no es una Sexta para conocer la obra. No es paradigma de nada. Por favor, no es modelo de nada. Se trata de una Sexta única, idiosincrática en extremo, excesiva, traidora de la partitura, pero absolutamente auténtica, aplastante, desmesurada.

Scherchen no lee la Sexta de Mahler. Ese 4 de octubre, Scherchen hizo una de las músicas más terribles que haya percibido el oído humano y para eso se apoyó en ese descenso al infierno que es la Sexta de Mahler.

Creo que es uno de los 10 discos que debe estar en toda discoteca de un seguidor del compositor.

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Última edición por El Reyes el 21/9/2013, 04:26, editado 3 veces

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Re: Scherchen dirige Mahler

Mensaje  El Reyes el 12/8/2012, 20:49

Sinfonía 7
Orquesta Sinfónica de Viena
22 de junio de 1950, registro del vivo (según libreto): 20:59 / 14:29 / 8:56 / 13:32 / 16:05 / Para mi comentario he usado la edición ORFEO. He reciclado el comentario aparecido anteriormente en el Mahler de los pioneros)



Scherchen posee tres registros de esta sinfonía. Si hacemos caso a Trémine, el que acá se recoge corresponde a una de las seis lecturas que –se sabe- realizó en vivo (aunque no se oye nada de ruido del público… me parece que se trata de una grabación sin audiencia en la sala, para efectos de difusión radial).

Scherchen fue uno de los adalides de la Séptima mahleriana. De eso da fe esta fascinante lectura que no concuerda con una típica dirección tentativa de una partitura todavía no muy conocida (se trata del primer registro). Scherchen muestra conocimiento muy acabado de la obra.

Los otros registros son: con la Ópera de Viena del 53 (primer registro en estudio de la obra y el mejor tocado de los tres) y otro con Toronto (65). Aparece por ahí, otro con la Sinfónica de Viena de 1960 (yo lo tengo), pero es mentira: se trata del mismo registro que acá presentamos.

Sorprende –considerando que estamos en 1950- la claridad de la toma de sonido, menos áspera de lo esperado. Quizá se trata del milagro de la acústica del Musikverein de Viena. Para tratarse de Scherchen, esta Séptima es, curiosamente, luminosa y equilibrada en muchos aspectos, pero eso no es impedimiento para que el maestro nos muestre las marcas de su genio desde un comienzo: Si bien acá sus tiempos extremos están atenuados y usados con excelente efecto, nuevamente nos encontramos con detalles contrapuntísticos insólitos, efectos tímbricos sorprendentes. En sus manos, la Séptima adquiere una dimensión de pre escuela de Viena evidente. En el primer movimiento, Scherchen lleva al límite el tiempo pausado en el inicio, donde casi iguala a Klemperer, pero una vez se inicia la marcha propiamente tal, Scherchen apura el paso y extrema el marcato destacando el lado más grotesco de esta música. Eso no impide que en la suspensión, la calidez de la batuta se manifieste casi con arrobamiento.

En el Nachtmusik I, los efectos tímbricos son sorprendentes, no sólo el diálogo inicial es de gran expresividad (patinazos incluidos), sino que en la coda, Scherchen se muestra más visionario que nunca y nos muestra un Mahler que ya suena a Shostakovich. Sumémosle una cualidad de sonoridad gutural constante y nos encontramos con una cima mahleriana.

El Scherzo es marca de la casa, más expresionista no se puede hacer. No me puedo imaginar cómo habría sonado una Séptima con Scherchen con esos micrófonos actuales que hacen que se oiga todo… acá se oye todo por mérito del director y no del técnico.

El Nachtmusik II, se abre con un romanticismo tan sincero que nos desubica, si no fuera por la agresividad de la tímbrica, esto pasaría por von Weber. En el final, Scherchen acierta otorgándoles una dignidad inusitada a esta charanga, y ello lo logra a paso ligero y sin necesidad de fragmentar el movimiento como por ejemplo, se observa, en la magnífica lectura de Sinopoli. Ojo con las sorpresas, que tiene varias. Scherchen logra otorgarle la oscuridad justa a esta falsa algarabía.

Sin duda, una de las grandes lecturas de la obra, aunque puede haber otras más conseguidas en lo técnico. La calidad del sonido es sorprendentemente buena. Para oír y criar anticuerpos contra el Mahler higiénico y brillante de los directores varios que transitan por el orbe. Un genio y una lectura genial de una obra genial (no se puede pedir más)… pero esperen oír la del 53.

Pese a ser tan buen disco, no existen reseñas profesionales disponibles en la WEB, aunque sí algunas que la confunden con la lectura del 53 (nada menos que Duggan) y otras de entusiastas aficionados que también reconocen los méritos –esta vez sí- unánimes de este director.

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Re: Scherchen dirige Mahler

Mensaje  El Reyes el 17/8/2012, 02:41

Sinfonía 7
Orquesta de la Ópera del estado de Viena
Septiembre de 1953, registro en estudio: 20:26 / 15:30 / 9:03 / 14:16 / 17:48 / Para mi comentario he usado la edición Tahra y MCA)



La relación de Scherchen con Mahler pasa necesariamente por la Séptima Sinfonía (quizá también por la Décima). No debemos olvidar que Scherchen conoció la obra mientras tocaba la viola en la Filarmónica de Berlín bajo la conducción de Oskar Fried. La fascinación fue inmediata con la partitura. Sabemos que Scherchen no fue -en estricto rigor- un director de primera fuente mahleriana, pero quizá lo fue en una forma que todavía no se aprecia: Alcanzó a tocar esta música cuando era absolutamente nueva y jamás perdió ese enfoque de novedad, de revelación constante.

Lo anterior queda en evidencia en este primer registro en estudio de la Séptima, grabado tres años después de su registro –el primero de la obra- con la Sinfónica de Viena. El sonido de la grabación que acá se comenta es ampliamente superior. La orquesta se muestra colorida, los detalles son más notorios todavía que en su anterior registro. En general, la orquesta respira mejor y la calidez de la toma sonora es bien notable para la época.

En lo interpretativo, Scherchen se muestra más analítico y más atento en la parte técnica. En términos generales este registro gana artísticamente con respecto al anterior. Quizá el único punto en que se preferiría el anterior, es el inicio más sofocante y ambiguo de 1950. Scherchen abandona en el disco que acá comentamos esa sensación de pesadez intencionada y la música se normaliza y se muestra menos extrema. En la primera Música Nocturna, Scherchen se muestra más “glamoroso”, servido -claro- por una mejor toma sonora. Al igual que en 1950, llaman la atención unos cencerros nada de bucólicos (parecieran sacados de un experimento de música concreta). En términos interpretativos es una lectura más pausada y meticulosa, pero sin abandonar la sensación de fantasía que inundaba el registro de 1950.

El Scherzo es sensacional y si tuviéramos que crear un disco de “Scherchen para Dummies”, debería ir de número fijo. Quizá nunca el universo de Alban Berg ha estado más cerca en un registro mahleriano. Todo se articula, se retuerce, nada se pierde. La sensación de orgía perpetua es irresistible. No lo hace peor una maravillosa Música Noctura II, dicha con una naturalidad desarmante, más bella incluso que la de 1950.

En el final, Scherchen se muestra más analítico sin abandonar una lectura que –al menos a un servidor- se presenta con sincero optimismo (aunque Duggan no le crea mucho, quizá sobreintelectualizando a Scherchen).

Pese a los años este registro es un clásico y probablemente se trate del disco mahleriano más aceptado de este controvetrtido director. Sin duda, una grabación obligada en cualquier discoteca mahleriana.

Les dejo la crítica de Duggan con el patinazo de la fecha y orquesta. Si lo que comenta es el registro de MCA, entonces se equivocó y se trata del registro que acá comentamos. Muy interesante el contraste con la lectura de Toronto, que ya comentaremos.

Scherchen y la Séptima de Mahler (Tonny Duggan)

I have known Hermann Scherchen's 1953 Vienna Symphony Orchestra [SIC] recording of the Seventh, now on Millennium Classics (MCD 80082), longer than any other. I used to borrow the Westminster LPs from the local library in the 1960s before I got my hands on Bernstein's. It's an interesting recording with some fine, though not always secure, playing conducted by one of the great conductors of the 20th century who played in the viola section in the work's first performance in Berlin under Oskar Fried. Were it the only recording of the work by Scherchen I would recommend it to you as an interesting addition to the discography by one of the great pioneers of 20th century music and Mahlerian interpretation. One that also seems to show him on his "best behaviour" which, when you consider the positive gains to be had from Scherchen sometimes taking a less familiar path, is something of a disappointment. But this isn't the only recording of the work by him that we have in front of us. There is another, recorded in 1965 with the Toronto Symphony Orchestra on Music and Arts (CD-695), that insists itself into any profile of this remarkable work in spite of a second rate orchestra with second rate transcription disc sound to go with it.

As I indicated at the start I have usually viewed this work in one particular way. Hearing the Toronto recording by Scherchen didn't make me change my mind so much as illustrated another view I have come across but have been doubtful about. Maybe in time I will come to accept this as definitive. More likely, like in all great art, there are various ways of making sense of what a creator is saying. What I think this Toronto recording does, far more than any other, is fix the work firmly in the 20th Century rather than the turn of the 19th. Not for Scherchen the idea of Mahler "in holiday mood" or "off duty" following the rigours of the Sixth. What we have is the Seventh seeming to carry on from where the Sixth left off. Where tensions that were about to overwhelm the wider world, almost certainly suggested by Mahler in the Sixth, can be found in this work too. Overall, Scherchen's tempi in Toronto are quicker than they were in Vienna: nine minutes, and that's a lot. The tempo relationships, however, seem just as carefully managed but the effect is more challenging with less opportunity to linger and admire the view. This has a twofold effect. First, there is even more of a symphonic "line" through the work which knits together the disparate elements in a more rigorous fashion, stresses structural integrity and adds to the analytical quality whilst still providing coherence to hold Scherchen's undoubted waywardness in check. Second, the passages meant to be taken quicker, like the Allegro of the first movement, have a more dissonant air, an astringency that stresses harder edges to the sonorities. This is not the comfortable ride the Seventh can sometimes be and there's no better illustration of this than in how Scherchen takes the first movement. Even in the translucent passages, where Mahler's extraordinary liquid counterpoint caresses the ear, Scherchen seems by his challenging tempi, his directness, his willingness to accentuate the grotesque and the ugly in the intervening sections, to be stressing their ultimate fragility. I feel he shows them to us only in order to snatch them away and for us to feel their loss. They become "islands of promise" within "the march of change" that, at the end of the whole symphony, takes them away in the most awful way imaginable, in the way catastrophe overwhelmed Europe not many years after Mahler's death, in fact, and in the way music coming from that time mirrored these changes.

March rhythms are to the fore in the second movement under Scherchen. Those that are unique to the movement but also Mahler's self-quotation of the rhythm from that most militaristic of the Wunderhorn songs, Revelge, is made the most of too. (As also is a reminiscence of the "people's march" from the first movement of the Third Symphony.) The tempo is kept well up so, when the opening horn figures return after the first Trio, the link is seamless. Into this march-influenced night music (as if the march rhythms of the first movement have not been shaken off and so accentuate the modernist complexes of this work again) there is another aspect of night I had only been dimly aware of but which Scherchen brings out superbly - a whiff of 1920s Berlin cabaret: sleazy and sick but very compelling.

As I have said before, I usually view the Scherzo as a stylised nightmare, what a clever composer is telling us a nightmare should be like. Somehow Scherchen makes a case that Mahler was serious and that this isn't a piece of artifice but the real thing. The tempo encourages a tense and nervy impression with the grotesques to the fore and with no lyricism in the, usually nostalgic, Trios. A pity Scherchen doesn't observe the famous explosive snap pizzicato, though. Always the man to do the unexpected, he observes it in his Vienna recording where things are much more comfortable. Under Scherchen I was reminded that this movement occupies the same place in the Seventh that the Purgatorio does in the Tenth. In the fourth movement an edge is added by the prominence Scherchen gives to the mandolin and guitar where they sour this music even more than we are used to and stress the darker side again. It is also very much chamber music in texture, but this is a very cloying, sick society being depicted.

Marches, sleazy cabaret, the workers on the rise, dissonance, decadent sounds from a sick society, sudden change, the mutability of the beguiling, all seen through the perspective of night is what we have had so far from Scherchen. A sick society on the verge of destruction ? That sickness the symptom of the malaise ? Night and the return of day as metaphor for something ? For Scherchen the answer comes in the last movement. I usually think of the last movement as a celebration, plain and simple. Night is over, day has come, we need fear no more because what can hurt us in daylight ? I still find this a valid way of looking at the movement, but I see it can depend on how it's interpreted and, more particularly, how that interpretation fits with the rest of the work and the way that has been interpreted. The whole of Scherchen's Toronto performance is unusually coherent so his view of the last movement is that much more shattering in its effect. Whatever one's view of the work, as I said before, the last movement must seem to come naturally out of the others rather than be something tacked on to it. An unambiguously joyful interpretation of the last movement works if the other four have been played in a more relaxed, romantic way. But Scherchen doesn't play them like that so what is his solution ? It's to take the side of those who see the last movement as a parody of what I have just said and this fits with what has gone before admirably. Day has dawned, night is over, but that isn't the end of our problems, it's only the beginning. There seems to be manic desperation injected into the music now and this is the paramount engine for what is conveyed. Each time the opening comes round again, each time the cymbals start crashing out, each time a dance is unleashed, Scherchen seems to inject more and yet more desperation so that, by the end, you want it all to stop. The best analogy I can think of are those infamous dance marathons from the 1930s. In those "events" what should be a joyous and enjoyable thing is corrupted into torture. That's the feeling I have with Scherchen. All these fanfares and dances, the cymbals and popular songs, the operetta allusions, the pageantry, should make us smile and be happy. Instead we are being ORDERED to be happy. It's an empty vessel Mahler is offering us in his new day as interpreted by Scherchen. I mentioned how in the first movement under Scherchen the "islands of promise" get swept away by "the march of change" and how this, for me, stresses this symphony as a 20th century work prefiguring the massive changes that would come to civilisation in 1914 and knock it down. The last movement in this recording links back to that idea and becomes the coup de grace. There are no "islands of promise" in this last movement under Scherchen, it's all "the march of change". But now the march has itself been changed and swept into a parody of a party, a grimacing dance marathon at the end of which is only disaster, made more terrifying because it's disaster with a smile on its face. It has been said that up to 1914 Europe danced its way to Armageddon. In Mahler's Seventh, as conducted by Scherchen in Toronto, I think in the last movement he takes us on to the dance floor and dances us to death.

http://www.musicweb-international.com/Mahler/Mahler7.htm

Otra crítica, esta vez de Christopher Abbot

Once you make allowances for the narrow mono sound image and the unnatural balance, this is an exciting performance. It is a little disconcerting to hear the tenor horn blaring out so prominently over recessed strings in the opening of the first movement (though Mahler’s intention to “make it roar” is certainly observed); winds and brass constantly vie for the ear’s attention, and there’s little sense of a “soundstage.” But this must have been a trailblazing recording in its day (1954), presenting one of Mahler’s least performed symphonies, warts and all. Maestro Scherchen revels in the night sounds and oddities of this score. Yet there is tenderness, too; the central “moonlight” episode in the first movement is quite affecting, assisted by mostly exemplary orchestral execution.
By the second movement, the balance has improved (or my ears had compensated), and the spatial effects aren’t completely negligible (especially the cowbells). Once again, the performance of the orchestra is notable, in what must have been a novelty for them. Scherchen’s tempos throughout are sensible and straightforward, allowing the music to speak for itself. The sound is extremely clean and hiss-free, and the dynamic range is surprisingly good. The Scherzo lumbers in, but with never a sense of dragging—this is just a clumsy Viennese waltz. Inner voices are remarkably clear, given the limitations of the sound, a tribute to both original and remastering engineers.

Scherchen’s is one of the most genial and tender serenades (Nachtmusik II) imaginable, with plenty of warmth in the strings. The sound seems less constricted here, no doubt due to the chamber-like scoring, and inner voices are again admirably clear. The Rondo-Finale comes crashing in on pompous feet and very hollow-sounding tympani—Scherchen’s is more a ceremonial than a boisterous sunrise. The variations on the secondary theme are more nimble (and sometimes get the better of the orchestra). The overall feeling, though, is a little labored: I find that this movement works best when conductor and orchestra simply go for broke in the ritornellos of the main theme.

Taken altogether, though, this is a very satisfying performance, one that I’ve returned to often in the short time that I’ve known it. It is certainly a worthy addition to the Mahler CD discography, and it belongs in every serious Mahlerite’s collection.  

-- Christopher Abbot, FANFARE

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Última edición por El Reyes el 11/5/2014, 04:57, editado 1 vez

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Re: Scherchen dirige Mahler

Mensaje  El Reyes el 18/8/2012, 23:23

Sinfonía 7
Orquesta Sinfónica de Toronto
22 de abril de 1965, registro del vivo: 18:41 / 12:57 / 8:24 / 13:04 / 16:41 / Para mi comentario he usado la edición Music And Arts, descatalogada)



De los tres registros de la Séptima por Scherchen, sin duda, el de Toronto es el que alcanza la categoría de mítico. Quizá, en parte, porque es inubicable y, en parte, porque es el único de los tres en el cual Scherchen se atreve –en sus propias palabras- “a hacer cosas que nadie haría”. La única edición que disponemos –ya hace rato deacatalogada- es la de Music and Arts. El sonido no es un primor, pero se oye bastante bien, con perspectiva suficiente y claridad, pero la toma no es digna de un registro de 1965. Se nota que está tomado de transmisión radial (ruido de fondo, fluctuaciones que no alcanzan a ser molestas), por lo que resulta incomprensible que un sello como Tahra no haya dispuesto una edición “oficial” de este magnífico concierto del 22 de abril de 1965. El sonido si bien es claro no podría calificarse de estéreo, aunque a veces da la sensación de que lo es.

La Sinfónica de Toronto cumple con más que dignidad (su cuerda se muestra algo cruda en el final y presenta algunas imprecisiones… mis favoritas son las del pandero loco… para diferenciarlo del platillero loco de la Quinta francesa). Los críticos del primer mundo –con esa suficiencia propia de quienes andan sobre hombros de gigantes- suelen referirse a las orquestas como de primera o segunda clase. Erich Kleiber insistía que existían directores de primera o segunda clase y que, sin duda, los de primera hacían música con cualquier conjunto. Algo similar pensaba Celibidache y, también, Scherchen. En este registro, Toronto está a la altura (mucho mejor que en una patinada Quinta que le fuera registrada con Ancerl… o mejor, definitivamente, que las imposibles orquestas italianas con Maderna). No olvidemos que en 1965, la Sinfónica de Toronto transitaba de la titularidad de Susskind a la de Ozawa (no digamos que son nombres secundarios). Si Toronto no es la Filarmónica de Berlín nos puede tener sin cuidado. Sin duda esta Séptima es música con mayúsculas… no sé si la última de Rattle –con su orquesta de primera clase- lo sea.

La lectura de Scherchen recupera sus fueros idiosincráticos y se despacha el que sea quizá su mejor primer movimiento. A tiempo muy vivo, en ocasiones casi atropellado, pero que rubatea gloriosamente, en especial en las transiciones a los pasajes más reposados. El efecto es notable. Lo mismo sucede con una Música Nocturna I más viva y extrañamente más dramática que sus lecturas anteriores. Lamentablemente en el Scherzo, Scherchen no alcanza el nivel de su alucinada lectura con Viena (1953), pero que esta lectura de Toronto acierta, sin duda. La Segunda Música Nocturna es menos abandonada que sus otras lecturas. Al parecer, Scherchen, transitó de un concepto abiertamente optimista de la partitura hacia uno más dramático y oscuro. Esto se ratifica en un final más vivo que en sus otras lecturas, pero menos humorístico. Acá concordamos con Duggan: se trata de una lectura engañosamente alegre. A pesar de su coherencia increíble y su luz, esta luz no es del todo feliz, o lo es menos que sus otras dos lecturas.

Se trata de una Séptima que no desplaza la magnífica lectura del 53 (mejor tocada, más equilibrada y con mejor sonido), pero que si un día se edita con sonido mejorado (quizá en un estéreo franco), probablemente estaríamos hablando de la mejor de las tres.
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Re: Scherchen dirige Mahler

Mensaje  El Reyes el 24/8/2012, 02:06

Sinfonía 8
Elsa Maria Matheis, Daniza Ilitsch, sopranos / Rosette Anday, Georgine Milinkovic, contraltos / Erich Majkut, tenor / Otto Wiener, barítono / Georg Oeggl, bajo / Franz Schütz, órgano / Coro de la Academia de Viena, Coro de Cámara de Viena, Niños Cantores de Viena.
Orquesta Sinfónica de Viena
13 de junio de 1951, registro del vivo: 26:09 / 54:26 (con aplausos) / Para mi comentario he usado la edición Tahra, descatalogada)



Según Trémine, Scherchen condujo 10 veces la Octava Sinfonía. De estos conciertos han sobrevivido tres testimonios: dos de 1951: uno parcial con la Staatskapelle de Berlín en octubre y uno completo de junio con la Sinfónica de Viena; también existe uno inédito en Düsseldorf de 1956.

El registro que comentamos no ha recibido una crítica muy destacada, quizá -en parte- por su sonido inferior al de otras lecturas pioneras (Stokowsky y Flipse), quizá –por otro lado- a cierta distancia de los críticos hacia los modos de Scherchen. Pues, intentemos hacerle justicia diciendo algo más que las vaguedades francamente sorprendentes e inmerecidas de Duggan.

En primer lugar, el registro se editó por primera vez en los 80 (se encontró entre los materiales y archivos del ya difunto director) y se trata de la primera grabación de la Octava realizada en Europa. Lo del sonido es relativo. En efecto, la toma es comprimida, pero jamás saturada y Tahra realizó un trabajo ejemplar: el registro es cálido y las partes instrumentales se oyen de modo bastante natural. Se puede apreciar la notable calidad de los coros y solistas (más inclinada la toma hacia las mujeres). El problema es la falta de balance, de modo que se oye como si constantemente se ajustase el volumen a lo requerido. En definitiva, la toma no tiene buen conjunto, pero las partes solísticas se oyen bastante claras cuando les corresponde destacarse. Sinceramente, prefiero esta toma a la de la Quinta con Filadelfia, tan desagradable con sus bajos tan saturados y su ausencia de presencia en la cuerda. El disco cuenta con la ventaja de llegar casi a los 81 minutos… ojalá aprendieran otras compañías.

En lo musical, esta Octava no es excéntrica como señala Duggan. Es bastante cuidada: los tiempos tienden a ser amplios y los cantantes frasean con comodidad. Scherchen –pese al sonido de la toma- se muestra más analítico que histérico y -en general- la sensación es de franco equibrio. Si nos acostumbramos a una toma difícil para la obra, nos percataremos de que Scherchen mantiene control absoluto y no pierde jamás las líneas secundarias. Sorprende con su efusión romántica no reñida con un análisis que sería digno de Boulez (de hecho esta lectura en muchos aspectos me recordó su –para mí- magnífica dirección en disco, una de las mejores de la nueva era mahleriana, junto a Sinopoli y Tennstedt). Entre los cantantes, destacan las femeninas por la toma desbalanceada que deja en segundo plano a los masculinos que poco pueden hacer ante estas walkirias tan bien desayunadas que se oyen siempre en ripieno, lo que por sí solo es muy interesante. A propósito, mención aparte merecen los coros, de gran calidad incluso para los estándares actuales: frasean con gran expresividad y se adivina su maravillosa dinámica. Pese al sonido, tras estos 26 minutos nos asiste la certeza de que se trata de una lectura de tremenda autoridad y conocimiento, además de muy emotiva.

Sensacional toda la introducción de la Escena de Fausto: densa, alucinada, tan idiosincrática (no excéntrica) y milimétrica que nos recuerda los buenos haceres de la Segunda con Viena. En efecto, nos encontramos con esa misma sensación de profunda introspección y de tensión en el abandono, tan difícil de conseguir (en eso fracasan casi todos). Wiener está ejemplar en su rol, al contrario de un insuficiente Oeggl. El tenor da la nota y dice lo suyo con belleza y entrega. Las señoras se lo cantan todo, encabezadas por una Anday y una Ilitsch que son nombres casi míticos. Impresionante la preparación del gran finale. Al igual que en su lectura de la Segunda, Scherchen detiene el tiempo y el coro canta con absoluta entrega. Francamente emocionante.

La Octava con Scherchen se aleja de cualquier convención: tiene vuelo poético, pero su cuidado tímbrico es tan notable que –como dice el excelente libreto del disco- solamente podría venir de un conocedor de la música de vanguardias. En las manos de Scherchen, la Octava adquiere la paradójica dimensión de una obra de cámara gigantesca.

Con toda franqueza, he oído casi todas las Octavas que están el mercado (no son tantas, si se compara con otras sinfonías mahlerianas) y –pese a su sonido- esta Octava con Scherchen me parece la más auténtica, sentida y dinámica de todas. Ojalá llegue el día en que un progama computacional sea capaz de restituir todo de una grabación, incluso lo que se grabó mal. Cuando eso ocurra, esta Octava reinará, junto a Mitropoulos, Sinopoli, Tennstedt y quizá un Morris, Bernstein o Boulez.

Imprescindible.



Por cierto, ¿qué escribió Tonny Duggan?

I must also mention a recording of a performance from the year after Stokowski's, this time from Vienna, where the conductor of the massed forces of the Vienna Festival of 1951 is that great character Hermann Scherchen. This was never released at the time and lay in an archive until the late 1980s so doesn't fit into the recording history like the others, but its place in the performing history must be secure. However, it's one for the connoisseurs since the recorded sound is difficult, the performance eccentric (as ever from this conductor), and the performance is laced with fluffs. For students of Mahler performing history, though, and for admirers of Scherchen, it should be snapped up, especially since it manages to sit on one CD even though the running time exceeds eighty minutes.

El registro desde youtube. Se señala erroneamente la Filarmónica de Viena.



Última edición por El Reyes el 24/1/2013, 14:07, editado 1 vez

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Re: Scherchen dirige Mahler

Mensaje  El Reyes el 25/8/2012, 03:01

Sinfonía 8: Veni Creator
Rita Meinl-Weise, Sigrid Ekkehard, sopranos / Anneliese Müller, Gertraud Prenzlow, contraltos / Herbert Reinhold, tenor / Kurt Rehm, barítono / Willy Hayer-Krämer, bajo / Coros de la Ópera del Estado de Berlín
Staatskapelle de Berlín.
8 de octubre de 1951, registro del vivo: 24:50 / Para mi comentario he usado la edición Tahra, descatalogada)



Scherchen cruza la cortina de hierro y va a Berlín Oriental en plena Guerra Fría para ofrecer una Octava que se presentaba como un gran evento. Se eligió a Scherchen para ello, no por casualidad. No olvidemos que Scherchen colaboró con la Orquesta Roja, una mítica red de espionaje de músicos y artistas en plena era hitleriana. La prensa local –según consta en el libreto del disco- alabó la dirección exacta, efusiva y espiritual de Scherchen. Lo único lamentable es que solamente se conserva el “Veni Creator” (la sinfonía se interpretó íntegramente).

No pude encontrar críticas en la WEB sobre este “Veni Creator”, ni recuerdo haber leído en ningún medio algo sobre él. De modo que dejemos constancia: El sonido es espléndido y podría hacerle sombra a algunos posteriores en stéreo. Las fuerzas corales y orquestales suenan equilibradas, brillantes y definidas. Un registro de gran presencia que nos hace lamentar todavía más la ausencia de la segunda parte. El único “pero” es que su brillantez es un tanto metálica, pero si consideramos el año, es algo secundario.

En cuanto a la lectura, es más efusiva, directa y viva que la de Viena. Se mantiene la atención al detalle, pero en su contra la vemos sin la cualidad poética, la ductilidad y la calidez que hace tan especial el registro completo de unos meses antes. Los cantantes se ven en gran forma, salvo un caprino tenor que con toda seguridad habría destrozado el rol del Dr. Mariano. Los coros siendo buenos son inferiores a los de Viena (¡y cuáles no!), con unos niños más entusiastas que empastados.

Sin duda, un registro interesante que da cuenta -con muy buen sonido- de las maneras de Scherchen con partituras monumentales.


Última edición por El Reyes el 30/9/2012, 01:51, editado 2 veces

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Re: Scherchen dirige Mahler

Mensaje  El Reyes el 31/8/2012, 01:33

Sinfonía 9
Sinfónica de Viena.
19 de junio de 1950, registro del vivo (según el libreto): 21:15 / 16:05 / 12:11 / 20:07 / Para mi comentario he usado la edición ORFEO)



No le falta a nada a Tonny Duggan –en sus reseñas comparadas de Mahler- para calificar a éste como el peor registro de la Novena de Mahler de la historia. En estricto rigor, señala que todas las Novenas llevadas al disco son buenas, salvo ésta. Duggan afirma, a su vez, que la mejor sería la Novena de Rattle-Berlín. Menos mal, Scherchen debería de estar tranquilo… Obviamente no tengo la autoridad de Duggan, pero intentaré mostrar algo más de respeto por un registro pionero que pese a todas sus fallas técnicas, presenta un enfoque mahleriano absolutamente legítimo y revelador.

El libreto –por cierto excelente de ORFEO- señala que es en vivo, pero al igual que en la Séptima no se oye nada de público. Tiendo a pensar que se grabó sin público horas antes o después de una función. El mismo libreto señala que Scherchen no tenía mucho tiempo para ensayos ya que la sala estaba ocupada todo el día, de modo que no estuvo satisfecho con esta grabación que suena más a ensayo general. En lo sonoro, el registro es decente, pero no alcanza la calidad de la Séptima con la Ópera de Viena, por citar otro registro monofónico. Acá la orquesta suena más comprimida, pero en general la resolución es muy buena y se aprecian sin problemas varios detalles –y patinazos- que incluso en grabaciones digitales pasan inadvertidos.

En lo musical asistimos a un primer movimiento de una urgencia desesperada. Siempre me ha parecido que Scherchen intenta rescatar cierto aire de Chacona expresionista. El ritmo se dibuja sin concesiones, agresivo y cede solamente en los pasajes más reflexivos en los cuales el pulso es casi normal, para volver a caer en el caos en los pasajes más dramáticos. La orquesta apenas puede seguir a Scherchen -cuando lo sigue-, pero la sensación de una lectura viva, en el límite, está fuera de discusión. Lo mejor es sin duda, el detallado desempeño de los cornos en los pasajes de cadencias instrumentales: graznan y farfullan como no he oído en otros registros. Es la ocasión en que Scherchen colorea como un experto músico de cámara.

El segundo movimiento es bastante normal y Scherchen sabe imprimirle un aire socarrón y desenfadado. Nuevamente, los cornos están a su gusto, pese a que la orquesta nuevamente patina en más de una ocasión. En el rondó-Burleske, Scherchen vuelve a la locura y lo hace con suficiente elocuencia, aunque los patinazos se dejan sentir con más claridad incluso. Hacia el final, Scherchen suelta los demonios y se despacha una coda trepidante e inapelable.

En el final, Scherchen opta por un enfoque distanciado, introspectivo, sin alardes. Su objetividad llega a ser emocionante. La orquesta frasea con absoluta calma, guardando el único momento de exaltación para el clímax, que en este contexto queda muy bien. Maravillosa la coda, pese a que la cuerda suena con una estoica sequedad.

En términos generales, esta Novena, pese a sus múltiples y evidentes errores, es una gran lectura, muy personal, con un alejamiento de un enfoque tardorromántico con el que se suele enfrentar esta partitura. Eso ya la vuelve recomendable para quien ahonde en esta música. La modernidad de Scherchen, su sabia intuición para graduar lo demoníaco y lo desolado merecen mejor suerte que el comentario poco conceptuoso e impreciso de un mahleriano tan insigne como Duggan (aunque siendo justos, el registro igual produjo el rechazo de Henry-Louis de la Grange).

El comentario de Duggan (en http://www.musicweb-international.com/Mahler/mahler9.htm)

Earlier I mentioned one recording I would actively counsel against buying and I feel duty-bound to mention it lest someone who didn't know the work acquired it and came to believe this is how the work ought to be played. It's the recording by Hermann Scherchen with the Vienna Symphony Orchestra on Orfeo (C 228 901 B). Scherchen was one of the most infuriating conductors of Mahler. He could be prone to acts of amazing eccentricity which could be brilliantly illuminating (as in the Seventh Symphony), never dull, always provoking. However, the price for this is that the opposite is also the case. No more so than in the Ninth where his tempi are fast right the way through and his general treatment of the music so apparently perfunctory I'm tempted to wonder whether something had upset him prior to the sessions. Either that or he just didn't think much of the symphony. I'm sorry to be so negative, but I feel it important to issue the warning that if you ever see this as you are flicking through the racks in a shop, carry on flicking. Scherchen enthusiasts will, of course, already have it.

Afortunadamente, un comentarista (debería dejar su nombre... francamente, es de nivel profesional) en Amazon suscribió este excelente comentario que, por cierto, es de una objetividad incontestable. (en http://www.amazon.com/Mahler-Symphony-No-9-Gustav/dp/B0000059BJ )

Hermann Scherchen didn't belong to the "first generation" of Mahler conductors documented on records, those who, like Willem Mengelberg, Bruno Walter, Otto Klemperer or Oscar Fried, had direct contact with the composer. But he did belong at least to the "second" generation, those early champions of Mahler from the 1920s onwards, along with Carl Schuricht, Leopold Stokowski (who, despite never working with Mahler, attended the premiere of the 8th Symphony in Munich in 1910), Charles Adler (though his Wikipedia entry claims that he was one of the chorus conductors in the Mahler-conducted premiere of the 8th Symphony in September 1910, Henri-Louis de la Grange nowhere mentions his name in his mammoth biography), Hans Rosbaud, Dimitri Mitropoulos, Eduard Flipse, Jascha Horenstein, William Steinberg, Eugene Ormandy, John Barbirolli (but Barbirolli is really a "third generation" Mahlerite, since he didn't come to the composer until the late 1950s), Paul Kletzki and Maurice Abravanel. Scherchen made pioneering recordings of Mahler symphonies for the label Westminster in the early 1950s (symphonies 1, 2, 5, 7, Adagio of the 10th, Kindertotenlieder and Lieder eines fahrenden Gesellen) and Columbia also released a live recording of the 8th from 1952, a premiere on record (Stokowski's off-the-air recording from New York in 1950 was issued on LP only later). Those were times of scarcity, when new recordings of Mahler symphonies didn't throng by the dozen every month; some of those Westminster recordings were LP premieres (5th) or seconds (7th) and soon became much sought-after collector items. On the oher hand Scherchen never made studio recordings of symphonies 3, 4, 6 and 9, although live recordings of 3 and 6 surfaced in the recent years. Likewise, the value of the present disc - a recording for the Austrian radio, made without an audience in studio conditions with the Vienna Symphony Orchestra on June 19, 1950, published by Orfeo in 1990 - is that it is Scherchen's only testimonial in Mahler's last finished symphony.

In 1950 the only recorded precedent was Walter's live 1938 recording, which at that time had not yet been reissued on LP(Gustav Mahler: Symphony No. 9 In D Major (Great Recordings of the Century)); Horenstein's Vox recording, made with the same Vienna Symphony Orchestra as here, was still two years in the making (Mahler: Symphony 9 and Kindertotenlieder / Norman Foster / Jascha Horenstein (2 CDs)). So it may not be a surprise that Scherchen's approach comes closer to Walter's in 1938 than to any subsequent version. Not in the first movement, though. Scherchen was always, and in any repertoire, a maverick, a highly personal, if not wayward interpreter, and here he is exactly that, to the hilt. Under Scherchen's baton that first movement is no autumnal leave-taking or melancholy meditation on love and the world interrupted by violent outbursts. For whatever validity such highly subjective images may have, it is a passionate and violent love song. Not Mahler's farewell to the world while still under the shock of the death of his daughter and the news of his heart ailment, but (despite the anachronism) Alma's love affair with Walter Gropius (which started and was discovered by Mahler only after the completion of the symphony, but whose pain inflicted upon him suffuses the manuscript of the unfinished 10th). It is not that the movement flows, as it did with Walter in 1938: it runs, it rushes (try the section starting with the first outburst, at 1:27, measure 29). It is a torrent gushing forth, to the point, at times, of dangerously verging on the caricature. Just to give an idea, Scherchen's first movement clocks at 21:03. Compare that to Walter's 1938 version - by all means a very swift reading, but still totalling 24:40 -, to Walter's 1961 remake (29:14, Mahler: Symphony No. 9 & Rehearsal), or to Bernstein in 1965 (28:15, Mahler: Symphony No. 9 (Bernstein Century)). Where Scherchen is more "in the norm" and where you recognize the 9th you thought you knew is in some of the movement's slower passages, such as the "schattenhaft" (shadowy) starting at 10:36 (measure 254) or the "gehalten" (held back) at 13:10 (measure 321), where he conveys the sense of an ominous menace and of a"schwerer Kondukt" (heavy funeral procession - despite the trumpet's wrong notes), reaching great intensity and pathos at the "answachsend" (swelling, rising) passage at 14:45 (measure 350).

We are in more familiar territory in Scherchen's Ländler, which follows the interpretive model established by Walter in 1938 and pursued by Horenstein in 1952 and Walter again in his 1961 stereo remake, with a deliberate Tempo I and saucy instrumental character establishing a mood of good-humored bonhomie. Scherchen's acceleration at 10:52 ("allmählich in Tempo II übergehen", move progressively to Tempo II) starts a bit brutally but develops very effectively, a Coney Island merry-go-round turning wild, although his hectic arrival tempo (disregarding Mahler's "doch nie überhetzt" instruction, "but never too hectic"), as exhilarating as it is, forces Scherchen to brutally slam the breaks at 12:35 (on the rising horn theme reminisced from the first movement, measure 515) without any indication of Mahler to do so. Scherchen's furious Rondo-Burleske will shock those nursed on Bruno Walter's more deliberate 1961 remake, but it is not without precedent - in fact it is remarkably close to Walter's approach in 1938 - or sequel (starting with Leopold Ludwig in 1959 for Everest, an unjustly neglected recording, Symphony 9), and I happen to firmly believe that this approach is closer to Mahler's tempo/character indication ("Allegro assai. Sehr trotzig": very allegro, very defiant) and, presumably, intentions. But in the B section (starting at 5:25), Scherchen is extremely flexible in tempo - stress on "extreme" - changing at times from bar to bar. Though those tempo changes are not prescribed by Mahler, I have nothing against them, first because Mahler himself is reported (by Hermann Martone, violinist of the New York Philharmonic who had played under his baton, interviewed by William Malloch in 1960 on the occasion of the centenary of Mahler's birth, quoted in Henry-Louis de La Grange) to have possessed above all flexibility, to have claimed a certain freedom in tempo, and to have said something to the effect that the interpreter should take note of the indications of the score, but then play according to feeling ("the difference between freedom and slavery is only a tiny nuance (...). It is precisely what the composer demands! Not the composer, no, but the composition"); and second because Scherchen's way is very effective: listen how he shapes the phrases to great feeling at 6:44 ("mit grosser Empfindung", measure 394), then works up the tempo to a great passionate surge for a few bars at 7:10 (measure 409), only to slam the breaks again at 7:22 (measure 418); and this is only one example of his many expressive rubati in this section.

Again the finale will shock those who reject Walter's 1938 interpretation as "too fast" and unfeeling and who view that finale as the expression of an autumnal leave-taking. Scherchen is even faster than Walter (overall his movement is a couple of minutes longer, but only because he takes the final pages very slowly), and still more flexible in tempo. Understandably, until those final pages, he highlights more the passionate aspect of the movement, playing to the full its "straffer im tempo" (tighter), "etwas drängend" (somewhat pressing), "fliessender" (more flowing) indications more than the "ganz langsam/molto adagio" (very slow) ones, which he always keeps flowing. It takes a change of expectation to fully appreciate what he (like Walter) is doing here: no farewell to the world, but a passionate paean of love to the world. But then, in the final pages, from roughly 14:38 onwards (measure 147), Scherchen fully plays Mahler's "time suspended" atmosphere, bringing the symphony to a conclusion that would have been even more beautifully appeased if it hadn't been somewhat marred by poor violin ensemble in the high-pitched ethereal phrases..

Of course the 1950s mono sonics are limitative, the volume is cut way too low on Orfeo's transfer (I've had to crank it up almost twice as high as I usually do) and many instrumental details get lost, particularly the felicitous 1st and 2nd violin antiphony in the outer movements. The orchestra simply can't follow their conductor's mad beat, especially in the first movement (Scherchen, quoted in the liner notes, complained about lack of rehearsal time and the orchestra's hectic schedule, working with him in the morning, Clemens Krauss in the afternoon and Karajan in the evening; but any orchestra would have been strained by such a crazy rush): in the runs the strings scramble to keep roughly together (and the poor ensemble in the ethereal, high-pitched final moments of the is due to no problem of tempo), the brass occasionally hit wrong notes, the cellos forget to enter at one point in the Ländler (the orchestra is much better in the Rondo-Burleske). This is not a version for technical perfectionists, but for amateurs of strong and original conducting personalities.

Despite the orchestra's poor performance, there is much to value in Scherchen's interpretation of the last three movements, although much in them is likely to ruffle the feathers of many Mahler fans, especially those not too keen on Walter's 1938 recording. The opening movement is more problematic. Obviously, it is a reading like no one else's. Is it true to Mahler's intentions? I strongly doubt it. Is it valid in its own terms? Appreciation will depend on the value associated to an interpretation being out of bounds. I think most listeners and lovers of Mahler's 9th will be shocked and will hate it, because it assaults too violently too many listening habits and expectations we have on the music. Reviewing the CD in the January 1991 issue of the French magazine Diapason, Henry-Louis de la Grange loathed all of it (concluding his review with "better laugh than cry", "mieux vaut en rire qu'en pleurer"), and I am not a bit surprised. But if you value eccentricity and the "alternative" view, you'll hardly find more eccentric and alternative than this.

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Re: Scherchen dirige Mahler

Mensaje  El Reyes el 2/9/2012, 17:51

REGISTRO INÉDITO
Sinfonía 9: I. Andante comodo / III. Rondo Burleske
Sinfónica de la BBC.
2 de octubre de 1952, no se especifica si es registro de estudio o tomado del vivo: I. Andante comodo: 19:40 / III. Rondó-Burleske: 11:45 (Para mi comentario he usado el registro publicado en el blog MetroGnome Music. Se puede descargar en: http://metrognomemusic.blogspot.com/2011/12/mahler-excerpts-from-symphony-no-9.html



Scherchen posee cuatro registros inéditos de Mahler plenamente identificados: Este es uno, existe además una Décima (descargable en el mismo sitio desde el cual se obtuvo esta Novena), una Octava y una Quinta. El magnífico blog MetroGnome se especializa en registros inéditos de los grandes maestros. La calidad de las grabaciones es excepcional y los comentarios también. En el caso de este Mahler inglés, los comentarios son escuetos. De modo que intentaremos hacerles algo de justicia.

El registro presenta abundante y sonora fritura, pero de existir un máster se adivina que debe de ser excelente, ya que no se advierten saturaciones y se logra apreciar una toma equilibrada y natural. Tampoco sabemos si la toma forma parte de un registro completo o si solamente sobrevivieron estos fragmentos. Por la fritura es difícil saber si el registro tenía público. En fin, el asunto es interesante y al menos tenemos la esperanza de que el sello de BBC Legends se haga cargo de modo oficial de estas grabaciones.

En lo musical, si creíamos que el registro del primer movimiento con Sinfónica de Viena era extremo, este simplemente hará que arda Troya. Pese a eso, está notoriamente mejor tocado. La orquesta de la BBC logra seguir a Scherchen y se despacha el que quizá sea el Andante más incómodo de la discografía y por cierto, el más rápido. La sensación de tormentosa pesadilla inunda cada compás. Si el sonido fuera mejor, este movimiento debería figurar en cualquier antología de este gran director. En el Rondó-Burleske, los modos son muy similares a los oídos en el registro de 1950. Incluso se oye una pifia clamorosa, que en un principio me hizo sospechar que podría tratarse de un registro fantasma del oficial de 1950, pero no: los comparé, los tiempos son distintos y la articulación también, la cuerda además se oye más cálida con BBC.

Así como está, este registro es una curiosidad y su interés se circunscribe a mahlerianos impenitentes. Si se logra dar con un máster sin fritura, sería un aporte a la discografía de Scherchen. Por último, si esta Novena se logra encontrar completa, sería un testimonio más logrado que el que dejara el maestro alemán con la Sinfónica de Viena.


Última edición por El Reyes el 21/1/2013, 02:30, editado 4 veces

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Re: Scherchen dirige Mahler

Mensaje  Ignacio el 3/9/2012, 10:13



¡Fantástico!. Este hilo es una joya y, más allá de las opiniones personales de cada uno, debería convertirse en permanente por la cantidad de información ordenada que contiene. A ver si nos animamos los demás a hacer lo mismo.

Ignacio

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Re: Scherchen dirige Mahler

Mensaje  monca el 3/9/2012, 10:34

Reitero lo dicho por Ignacio. ¡Magnífico trabajo, Reyes! Supongo que no existe nada parecido, ni de lejos, sobre el Mahler de Scherchen.

monca
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Re: Scherchen dirige Mahler

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