Dirigiendo a Mahler

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Dirigiendo a Mahler

Mensaje  Moreno el 2/1/2010, 12:43

He abierto este hilo para opinar sobre temas que tengan que ver con aspectos en cuanto a dirección/director de las obras de Mahler.

Releyendo algunas cosas sobre Mahler esta misma mañana he visto algo que me ha llamado la atención, se refiere al estreno de su Sexta en manos del mismo Mahler. Transfiero el texto:

“ El día de la representación, Mahler por poco dirige mal la sinfonía porque se avergonzaba de estar nervioso y tenia miedo de que su sensibilidad pudiera estallar mientras dirigía. No quería que se sospechara lo terrible del último movimiento.
Mengelberg había ido tan sólo para esa noche. Después, nos dejamos ver un momento, por cortesía, en el banqueta. Mahler estaba en tal estado que no quería dejarle ir solo. Su tristeza desapareció entre la gente. Trajo a Mengelberg hacia donde yo estaba, me lo presentó y me pareció que era “parte del palco”. Para el ágape me instalaron solemnemente al lado de Strauss, este me dijo:
-No comprendo por qué Mahler elimina el efecto de más intensidad del último movimiento, poniendo la mayor fuerza justo al principio y debilitándola después.
Nunca comprendió a Mahler. Aquí, como siempre, hablaba el hombre de teatro. Cualquiera que haya comprendido la sinfonía ve en cierta medida evidente que Mahler diera el primer golpe con más fuerza, el según do más suave, y el tercero, el golpe mortal del héroe que sucumbe, mucho más débil. Tal vez el efecto momentáneo habría sido más poderoso si hubiera sido al revés. Pero la cuestión era otra


He señalado en rojo lo que me ha hecho reflexionar, ahora bien, ¿no les parece que muchos directores hacen exactamente lo contrario a lo que quería y haría Mahler, “complaciendo” más bien la visión efectista de Strauss? Si es así, repito las palabras de Alma: “Cualquiera que haya comprendido la sinfonía ve en cierta medida evidente que Mahler diera el primer golpe con más fuerza, el según do más suave, y el tercero, el golpe mortal del héroe que sucumbe, mucho más débil”. En este punto es inevitable transferir aquí un segmento de la carta de Schönberg a Mahler comentada ayer mismo en el hilo Cronología Mahleriana. Dice Schönberg: “… pues Löwe obviamente intentó ejecutar con precisión lo que indica la partitura. Pero no parece haber ido mucho más allá de eso. A menudo sentía que esto o aquello debía ser hecho de una manera diferente -pero creo que Löwe ya hizo bastante con lo que consiguió, ya que es difícil imaginar como él (como una vez dije) puede entender esta obra -¡entre todas las obras!- teniendo en cuenta que ha estado dirigiendo música durante muchos años sin haber entendido nada de nada” ¿Es posible que aun hoy muchos directores interpreten la música de Mahler y de muchos otros “sin haber entendido nada de nada”? Si así fuera ¿qué de autentico estamos recibiendo realmente cuando escuchamos muchas de las interpretaciones de la Sexta o de cualquier otra sinfonía de Mahler? Creo que luego de leer cosas por el estilo, expresadas por implicados directos, vale la pena hacer algunas revisiones en muchas versiones, seguramente retomaremos interpretaciones a las que no le teníamos la suficiente consideración, en detrimento de otras las cuales, aunque nos gusten mucho, se distancian enormemente de esa tan anhelada “autenticidad” mahleriana, todo depende de cómo se vea el asunto y de nuestras prioridades en cuanto a lo que queramos. ¿Qué opinan de todo esto?

Moreno

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Re: Dirigiendo a Mahler

Mensaje  Ignorante el 2/1/2010, 17:22

Moreno escribió:¿Es posible que aun hoy muchos directores interpreten la música de Mahler y de muchos otros “sin haber entendido nada de nada”? Si así fuera ¿qué de autentico estamos recibiendo realmente cuando escuchamos muchas de las interpretaciones de la Sexta o de cualquier otra sinfonía de Mahler?

Tal vez, el problema consista en que no podemos soportar lo "auténtico" de las sinfonías de Mahler y preferimos conformarnos con una versión edulcorada. Una posible solución sería pasarnos diez años sin escuchar música de Mahler y volver de nuevo, hambrientos, a ella.

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Re: Dirigiendo a Mahler

Mensaje  gustavo el 2/1/2010, 17:28

Moreno escribió:
He abierto este hilo para opinar sobre temas que tengan que ver con aspectos en cuanto a dirección/director de las obras de Mahler.

... todo depende de cómo se vea el asunto y de nuestras prioridades en cuanto a lo que queramos. ¿Qué opinan de todo esto?

Moreno, creo que tu última frase define perfectamente este tema. Yo, francamente, me inclino por aceptar lo que el compositor ha plasmado en la partitura, sin florituras de ninguna clase. Pero el asunto es tremendamente complejo, sobre todo en cuanto entramos en lo de: "y qué quería el compositor expresar en esta obra, o en este movimiento, o en estos compases?" Si él mismo no lo ha dejado por escrito, la subjetividad de cada uno entrará en juego y se podrán hacer infinidad de combinaciones, todas ellas válidas pero posiblemente incorrectas. En fin, el artista crea una obra en un momento determinado llevado por esta o aquella inspiración y luego los demás mortales podemos interpretar su obra a nuestra manera. Esto ocurre con toda clase de arte, no sólo con la música. Yo, que no soy entendido musical, creo haber oído más de una vez que Mahler fue un compositor tremendamente serio en cuanto a la precisión de sus partituras (sobre todo, siendo él mismo director). Así pues, ojalá los directores de orquesta se ciñan a esa lectura al máximo.

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Re: Dirigiendo a Mahler

Mensaje  Ludovyk el 3/1/2010, 15:11

Creo que Mahler es un compositor muy propicio para alimentar los egos de los directores, al que muchos han querido “interpretar” más allá de las notas (y en mi opinión con desigual fortuna), en el que han querido buscar y rebuscar, tanto lo que hay como posiblemente lo que no hay. ¿Por qué Mahler ha sido la “víctima” de este modo de hacer, y no por ejemplo Sibelius? A pesar de mi admiración por Sibelius, soy incapaz, cuando escucho una de sus obras, de ponerla en relación con la vida del compositor, por la sencilla razón de que desconozco casi todo de ella.. En cambio sobre Mahler, hay literatura de todos los aspectos de su vida… Es una vida en cierta manera fascinante, en un momento y en un lugar fascinantes, y me imagino que resulta fascinante leer sus obras en relación con su vida y con su época.

Hace un par de días he estado volviendo a ver el famoso documental “Cuatro formas de decir adiós”, en el que Bernstein presenta y explica a su manera la Novena. Interpretación subjetivísima, creo yo, y que es muy difícil compartir… Resumiendo, según Bernstein, Mahler se despide en cada uno de los movimientos de la obra de una faceta de la vida: en el primero, de la ternura, de las pasiones humanas, del amor; en el segundo, de la vida en el campo; en el tercero, de los placeres más refinados de la vida urbana; y en el cuarto, de la vida misma. No sé qué hay de realidad en todo esto, quiero decir hasta qué punto no son interpretaciones personalísimas de Bernstein, y si hay cartas que documenten todo este programa…( creo recordar que a Rattle le escuché más o menos los mismos conceptos de despedirse de la vida urbana, etc..). Me extrañaría que Mahler se estuviera despidiendo de la vida tan rotundamente en el Adagio, si luego le dio tiempo a componer otra sinfonía. En un momento determinado, Bernstein incluso recuerda que ningún otro compositor puso en sus partituras tantísimas indicaciones dirigidas al director, y recordatorios “nicht schleppen” etc, porque él era un director, y conocía los problemas a los que el director se enfrentaba. A pesar de ello, tantas y tan prolijas indicaciones no son suficientes para llegar a una interpretación objetiva. Quizá esté todo dicho en la interpretación de la Tercera de Brahms, ¿pero será lo mismo para la de Mahler?


Tengo que decir que a pesar de toda esa literatura que se marca Bernstein, su interpretación que se ve en el documental me parece sublime.

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Re: Dirigiendo a Mahler

Mensaje  Psanquin el 3/1/2010, 21:40

A mi también Bernstein fue el primer ejemplo que me vino a la cabeza aunque como ejemplo de lo difícil que resulta responder a la pregunta de Moreno: "¿Es posible que aun hoy muchos directores interpreten la música de Mahler y de muchos otros “sin haber entendido nada de nada”?"

Y es que escuchando el primer Mahler de Bernstein, el de CBS uno siente que Lenny ha sido capaz de ir más allá de las notas y realmente dar a luz a una emotiva y poderosa interpretación que es fuertemente individual y la vez coherente con el pensamiento de Mahler. Escuchando esas versiones creo que uno puede decir, Bernstein entiende a Mahler. Sin embargo escuchando determinados momentos de su posterior ciclo DG uno se lleva las manos a la cabeza. No sabe uno entonces que pensar ¿pero no entendía Bernstein a Mahler? ¡No puede haber dejado de entenderlo! ¿No se gana lucidez y conocimiento con los años? La verdad es que no se me ocurre ninguna respuesta para esto.

Sin embargo disiento contigo Ludovyk; "¿Por qué Mahler ha sido la “víctima” de este modo de hacer, y no por ejemplo Sibelius?" Yo creo que Sibelius es igual de víctima. Y es que el mismo ejemplo de Bernstein es la mejor prueba. Hace unos meses escuchaba a fondo su Sibelius tardío, el de la Collectors Edition. Y aunque hay momentos muy emotivos, en muchos otros el resultado es sencillamente anti-musical incluso a un nivel que supera lo que comento para su Mahler.

Pero volviendo a la pregunta de Moreno. Encuentro más importante el que los directores intenten realmente entender al compositor que el hecho de si realmente aciertan o no con la respuesta. Es decir, me conformo con que no se limiten a ver la partitura como una serie de notas e indicaciones que han de ser traducidas a lenguaje musical sino que las vean como la expresión de un artista que intentaba comunicarse a través de la música, expresar unos sentimientos, unas emociones pero también sus reflexiones estéticas, culturales, filosóficas...

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Re: Dirigiendo a Mahler

Mensaje  Tur el 4/1/2010, 04:52

Supongo que Bernstein pasó de "entender" a "sobre-entender" la musica de Mahler a medida que se iba acercando a su muerte. Hay que recordar (y corriganme por favor si me equivoco) que una de las "maximas" de la filosofia musical de Leonard Bernstein era algo asi como que cualquier interpretacion musical siempre y forzosamente estará sujeta a la "vision" que de ella tenga el que la interprete, en este caso, el director de orquesta respectivo. Y es imposible salirse de eso, y quien lo intenta en cierta manera no está mas que engañandose a si mismo. En resumen: el subjetivismo es algo inherente e imposible de separar de cualquier interpretacion musical. Y la interpretacion "pura" o la "no-interpretacion" o "lectura directa" de una partitura musical no es mas que una utopia, un imposible. Incluso los auto-llamados directores "objetivistas" no estan mas que proyectando sus ideas sobre lo que es la "objetividad" a una interpretacion musical, por lo que en potencia hay tantas versiones "objetivas" como directores objetivistas existan para interpretarlas, lo que ya en si supone una contradiccion y automaticamente desligitimiza que en verdad la musica pueda ser interpretada de manera objetiva. Quizas "subjetivamente objetiva", como mucho.

Apoyado firmemente en esta afirmacion (ciertamente dificilmente discutible), Bernstein pudo "auto-permitirse" llevarla a un extremo y llegar a hacer con la musica de Mahler algo como lo que podemos oir en su ultimo ciclo para la DG. En mi opinion, toda la filosofia "trascendental" que Bernstein se habia ido forjando durante muchos años en torno a lo que para él significaba la musica de Mahler, estan volcadas y proyectadas en esas interpretaciones. Por lo que no es de extrañar que esas versiones suenen como suenan.

A mi personalmente no me convencen mucho, pero se de personas a quien le parecen absolutamente maravillosas e insuperables.

Un saludo

Tur

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Re: Dirigiendo a Mahler

Mensaje  Moreno el 4/1/2010, 11:30

Respecto a mis interrogantes, sinceramente no me refería a Bernstein, nacieron, como bien dije, de una manera inocente debido al texto que transferí de Alma. Pienso que esas preguntas también le irían muy bien a directores a los que creíamos tan apegados a las escrituras como a las intenciones de Mahler y, de repente, leyendo cosas como las expuestas en mi apertura del hilo uno se autocuestiona y se pregunta ¿Qué es lo que creo yo que es Mahler? y ¿Por qué creo que es así? Pero bueno, aparte de esto y respecto a Bernstein, solo puedo decir que mientras más escucho, leo, estudio, investigo y aprendo sobre la vida y la música de Mahler, esto es, mientras más creo saber y tener una idea más clara de quién era Mahler, menos me gustan las interpretaciones de Bernstein. Muchos ven en Mahler un cúmulo gigante de sentimientos y sensaciones, sin embargo, Mahler era una persona extremadamente racional, con unas concepciones muy analíticas respecto a muchas cosas. Como director, si cambiaba algunas cosas en algunas interpretaciones lo hacía con el objetivo de que los oyentes pudieran apreciar mejor algunos matices, jamás, creo yo, intento añadir o sustraer de una obra su cualidad emocional, como si lo hizo Bernstein, Mahler en esto era muy técnico, más parecido a un científico que a un artista, y eso que yo no estoy de acuerdo con las reorquestaciones beethovenianas, pero admito que si las hizo fue para que la obra de Beethloven ganara en detallismo, pero intentando nunca tocar el aspecto sentimental de la misma, de todo esto y mucho más se desprende que mi visión de Mahler se haya alejado de aquella visión “romántica” que tenía antaño y se haya desplazado hacia un Mahler más racional, más técnico, más reflexivo. No por ello estoy diciendo que me gustan más las versiones de Boulez por ejemplo, no, Boulez también tiene su idea de Mahler, tiene cosas que no comparto y que no me gustan, pienso que en algunos casos Boulez usa la música de Mahler para tratar de vehicularla hacia la música serialista, esto es, que de vez en cuando me da la sensación de que Boulez usa a Mahler para que la gente se acerque de una manera más natural a su música (a la de Boulez me refiero), la intenta usar como puente, ya que existe cierta ruptura entre el romanticismo tardío y lo que vino después, repito, es una sensación personal. Seguramente Boulez tiene sus argumentos para poner a Mahler en ese punto y de esa manera.

Curiosamente, volviendo a Bernstein, lo mismo me sucedió, pero hace ya más de quince años, con su Beethoven, conociéndole prácticamente desde que tengo uso de razón, no exagero. Actualmente, y os aseguro que no es por fobia, cada cosa que le escucho (Brahms, Beethoven, Mahler, Sibelius, su Novena de Bruckner, Stravinsky, etc) le noto esa transposición personal que otorga a cada obra, siento que en vez de escuchar, por ejemplo, Brahms interpretado por Bernstein, en realidad lo que escucho es Bernstein según Brahms, de este modo lo primero que sucede es que los compositores en sus manos pierden cierta identidad, en muchos casos Mahler suena igual que Brahms y este a su vez igual que Bruckner, pero no, en realidad es que todo suena “igual” porque todo suena es a Bernstein, el único reducto que me había quedado intacto era esa Novena berlinesa, pues también ha comenzando a caer, cuando digo que ha comenzado a caer no me refiero a que ya no me gusta, me sigue pareciendo una gran version, pero en realidad “huele” a muchas otras cosas que a lo que debería de “oler” la Novena de Mahler según mi concepción de lo que debería ser la Novena de Mahler, hay muchas cosas extramusicales escondidas en esa interpretación, mira por donde, para no quitarle merito a la estupenda Filarmónica de Berlín, empieza a convencerme más la última Novena de Abbado, auque sea más acelerada, menos cuidada en algunos detalles y menos efectista que la de Bernstein, pero sin lugar a dudas, es mucho más “autentica” del Mahler que creo entender que es, de esa figura que me he creado en base a escuchar versiones como un poseso, en base a leer mucho y de todo respecto a Mahler y también lo aprendido del intercambio de información con otras personas, esto incluyendo evidentemente desde conocidos hasta uno que otro director de orquesta. Ojo, no estoy despotricando de Bernstein, ni poniendo en tela de juicio su labor, la respeto muchísimo, sin embargo se aleja poco a poco de mi idea de lo que es Mahler, y ya no solo de esa idea sino que muchas cosas que me parecían impactantes y profundas de su discurso ahora me suenan superficiales, en pocas palabras, he dejado de creer y disfrutar en gran medida del Mahler de Bernstein, repito, esto en base a mi idea (completamente subjetiva, personal e intransferible) de lo que es Mahler. Una aclaración, no he dejado, ni dejaré nunca de reconocer la gran importancia que ha tenido Bernstein en dar a conocer la música de Mahler, ese ya es otro tema.

En lo que respecta a lo dicho por Psanquin, estoy de acuerdo en que su primera etapa (la de Bernstein me refiero), fue mucho más “coherente”, sin embargo, en esa misma etapa pecaba de lo que naturalmente pecan los directores jóvenes: exceso de energía, falta de profundidad, falta de concepción, etc, si Bernstein hubiera evolucionado naturalmente, sin su arrebatado egocentrismo, como muchos otros directores (pienso en Szell, Giulini, incluso Abbado, y muchos otros) hubiera sido otra historia.

Respecto a lo que comenta Tur sobre el subjetivismo, estoy también de acuerdo, sin embargo, todo tiene un límite, ese subjetivismo tampoco es un carta en blanco con la que cada director puede hacer lo que quiera con las obras de un compositor, porque si esto sucediera precisamente pasara lo que le pasó a Bernstein que cayó en su propia trampa, simplemente lo que interpretaba dejaba de ser la música de a quien interpretaba para ser “su” música, y de este modo su Brahms sonaba igual que su Mahler y este a su vez sonaba…

Aun así, y mira por donde, actualmente lo seguiría recomendando como discografía básica de Mahler en algunas de sus sinfonías, sobre todo en esa Novena berlinesa, lo seguiría recomendando por la sencilla razón de que reconozco que cualquiera que quisiera conocer la música de Mahler tiene por necesidad que enfrentarse al Mahler de Bernstein o al menos conocerlo, ya que fue Bernstein uno de los que más contribuyó en la causa mahleriana, luego, si con los años se apega o se desapega a la concepción de Bernstein, esa es otra historia. Que cada quien crea en lo que quiera y que cada quien intuya quien es Mahler, yo estoy convencido de que Mahler no hay uno, Mahler hay millones, cada uno tiene un Mahler diferente en su mente, es por esta razón principalmente de donde nacen todas las divergencias en cuanto a gustos de versiones y demás, es por esta razón por la que posiblemente nunca existirá la integral mahleriana 100% satisfactoria.

Creo que una pequeña frase de Beethoven, muy lejana de la visión romántica que muchos tenemos, puede servir, al menos a quien escribe le sirvió, para entender como se mueven los grandes compositores a la hora de crear sus obras.

“En una gran composición, un 1% es inspiración, el resto es reflexión y técnica”

Moreno

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Re: Dirigiendo a Mahler

Mensaje  Moreno el 5/1/2010, 16:24

del Río escribió:Interesantísimo hilo Moreno.
Me alegra que te parezca interesante el hilo Very Happy
del Río escribió:A mí Herbert von Karajan me parece incluso más "egocéntrico" en sus interpretaciones, es decir, que tienen un sello propio que a veces se repudia. Hay muchos otros directores que todo lo dirigen igual, y por lo tanto "suena igual". Siempre he dicho que el mejor director es aquel que sepa transformarse -comprender- en cada obra que afronta. La realidad es que terriblemente complejo. No sólo los directores tienen la "culpa" de que a veces nos suenen igual sus interpretaciones. Influye muchas veces que tocan con la misma orquesta -y es difícil cambiar el timbre a una orquesta de cien músicos- además de que hay que recordar -esto hay que tenerlo más en cuenta- que la música que ellos han grabado nos llega por un medio que tiene sus propias características. Los técnicos de sonido también influyen más de lo que pensamos en crear una atmósfera "familiar" -Karajan es el más claro ejemplo-.
Tampoco se trata de hacer competencia por determinar quien fue más egocéntrico. Creo que, aunque Karajan fuera tan o más que Bernstein, al menos, su egocentrismo se basaba en interpretar todo con una solemnidad y elegancia de cartón, bonito por fuera y hueco por dentro, pero Bernstein creo que llegaba a límites insospechados, vamos, que diera la sensación de que llegaba al punto de creerse reencarnar a Mahler, a esto, según mi humilde opinión, no llegaba Karajan, lo de él era más ser un pretencioso. Respecto a lo que comentas de las orquestas, aquí si que le estás dando más oportunidades a Karajan que a Bernstein ya que el primero interpretó la mayoría de su repertorio con la orquesta berlinesa y cuando salía era para una orquesta europea, mientras que el segundo fue paseándose por las mejores orquestas mundiales. Aunque Karajan tuviera un estilo personal y egocéntrico, su Mahler no suena a Brahms, ni su Brahms a Bruckner, en Bernstein sí, además con muy diferentes orquestas, ya no solo europeas (con el tan nombrado sonido europeo, en detrimento, sobre todo, de las orquestas de Estados Unidos, aunque yo no me lo creo). Recuérdate también que casi todo lo grabado por Karajan fue hecho con el “mismo equipo” de técnicos de sonido por lo que, según tu criterio, esto debía perjudicarle mucho más que a Bernstein. En definitiva, Karajan fue también muy egocéntrico, pero no afectó tan profundamente, positiva o negativamente, la música de Mahler, ya que todos sabemos que no era un director mahleriano, Bernstein sin duda lo era y su impacto tanto positivo como negativo es mucho mayor en Mahler.

del Río escribió:¿Es un ciclo mediocre el registrado para la DG?... se puede decir también que sí, aunque lo podrán decir aquellos que sus "no coherencias" no les agraden nada. En lo demás es un ciclo más interesanete que el de la CBS, para lo bueno y para lo malo.

Puede que tengas razón en lo de su ciclo con DG, posiblemente en este tenga una que otra sinfonía que se distinga positivamente por encima de todas las grabadas anteriormente.

Moreno

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Re: Dirigiendo a Mahler

Mensaje  Psanquin el 5/1/2010, 16:43

Moreno escribió:
del Río escribió:¿Es un ciclo mediocre el registrado para la DG?... se puede decir también que sí, aunque lo podrán decir aquellos que sus "no coherencias" no les agraden nada. En lo demás es un ciclo más interesanete que el de la CBS, para lo bueno y para lo malo.
Puede que tengas razón en lo de su ciclo con DG, posiblemente en este tenga una que otra sinfonía que se distinga positivamente por encima de todas las grabadas anteriormente.[/justify]

Soy un incondicional del ciclo CBS frente al de DG, pero eso no quiere decir que este ciclo CBS sea para mi ni mucho menos una referencia en este momento. Pero lo que dices es cierto desde luego en la Quinta, muy floja la de CBS. En otras sinfonías CBS es superior como por ejemplo 3ª y 4ª. En otras tanto CBS como DG son extraordinarias -2ª y 7ª por ejemplo- ; en otros casos ambas discretas -8ª- y finalmente el gran problema es que como decía en mi anterior post "escuchando determinados momentos de su posterior ciclo DG uno se lleva las manos a la cabeza.". Son pasajes concretos en momentos y movimientos claves que a mi me arruinan una interpretación. Un ejemplo muy claro es el amaneradísimo Adagio final de la Tercera totalmente errado y que echa por tierra los cinco movimientos previos.

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Re: Dirigiendo a Mahler

Mensaje  Moreno el 6/1/2010, 01:00

Ya que hemos comentado sobre Karajan, aquí les transfiero un texto publicado por JLPA en el 2008, en la revista El Cultural, seguro ya muchos lo habéis leído pero es interesante recordar lo escrito sobre Karajan por un gran mahleriano y un conocedor excepcional de música en general. Cabe destacar que, aunque JLPA le otorga a la grabación en vivo de la Novena de Karajan (DG) el símbolo ❁ (excepcional), todos las demás grabaciones de Karajan son de valores inferiores, llegando a otorgarle a su Cuarta de DG un [*(*)], por lo que deduzco que JLPA no es ningún “fanático” de Karajan, sus argumentos bien claros debe tener para haberle otorgado a esa Novena esa distinción, la única que comparte semejante valoración en toda la discografía de Novenas existentes hasta mediados del 2006 es la de Giulini. Recordemos también que JLPA ha comentado en repetidas ocasiones que es la Novena su sinfonía favorita. Pero bueno, a lo que vamos, el pequeño artículo:
Karajan a los 100
El 'Dios' de Europa ante el examen del siglo XXI
( 03/04/2008 )

El Dios. Así se le conocía en Salzburgo a Herbert von Karajan, ciudad en la que nacía el 5 de abril de 1908. Pasado mañana cumpliría, pues, cien años este gran maestro de la batuta tan controvertido como entregado a la causa musical. Para celebrarlo, Deutsche Grammophon publica estos días Karajan, the music, the legend y EMI reedita gran parte de su obra. Los críticos José Luis Pérez de Arteaga y Arturo Reverter analizan su vida, su técnica musical y su legado artístico.

Empezar un concierto en el París (bajo ocupación) de la Segunda Guerra Mundial con el himno de las SS, el Horst Wessel Lied, no parece, desde la perspectiva del siglo XXI, la mejor manera de pasar a la historia como adalid de los derechos humanos o paladín de la democracia. Pero eso hizo en 1942 Herbert von Karajan, nacido hace 100 años (Salzburgo, 5 de abril de 1908); claro que pensar en ese momento en la perspectiva del siglo XXI era algo inconcebible. Al joven músico de 36 años sólo le preocupaban dos cosas: ascender en el escalafón artístico y sobrevivir en tiempos airados. En un cierto momento, lo segundo, sobrevivir, fue prioritario, y lo primero, ascender, se convirtió en accesorio. Y Karajan sobrevivió, y desde luego se reconcilió con Francia: veraneaba en Saint-Tropez, se casó con una francesa y hasta volvió a la capital gala como titular de la Orquesta de París (1969 y 1971).

Si la carrera del artista hubiera de resumirse en sedes, los nombres serían Ulm, Aachen, Londres, Milán, Berlín, Viena, Salzburgo y París. Lo asombroso es que varias de estas referencias coincidieron en el tiempo (Director Artístico de La Scala, titular de la Filarmónica de Berlín, Consejero Artístico del Festival de Salzburgo y Director Musical de la ópera de Viena), con lo que el personaje llegó a convertirse -y así se le llamaba- en el ‘Director General de Música de Europa’. En Salzburgo le llamaban ‘Der Gott’ (‘El Dios’) y un chiste de los años 60 narraba que Karajan tomaba un taxi en Viena, el conductor preguntaba “A dónde le llevo” y el pasajero respondía: “A cualquier sitio, me esperan en todos”. Orquestalmente hablando, el músico tuvo dos referencias esenciales: las dos Filarmónicas, Berlín y Viena. Con esta última tuvo una relación casi dramática, con idas, venidas, adioses, reencuentros, portazos y anulaciones, pero intensamente “amorosa” en el doble plano humano y artístico.

Un “titular espiritual”
La Filarmónica de Viena de los 70 y 80, pasados los turbulentos años de la dirección del salzburgués en la ópera, consideraba al artista su auténtico “titular espiritual”; una encuesta efectuada entre los músicos en 1984 por el diario vienés Kurier situaba a Karajan, con enorme diferencia respecto de los “segundos”, como maestro predilecto de la orquesta: dichos “segundos” eran, entre otros, Solti, Bernstein, Maazel o Abbado. Algunos de estos se dieron por ofendidamente aludidos, en especial -aunque nada dijo en público- el último, que en esas fechas era, precisamente, titular de la ópera. La Filarmónica de Viena, que nunca fue abiertamente su orquesta -Karajan jamás tuvo, como Mahler, Weingartner o Furtwängler, un cargo de “director musical” del conjunto-, adoró sin embargo al artista. La relación con la Filarmónica de Berlín fue más educada, pero tan sólida como tempestuosa, esto último en su etapa final. El incidente que destapó la caja de los truenos fue, paradójicamente, derivado de uno de los gestos más plausibles de Karajan.

El caso Meyer
En 1982 se presentó a la plaza de clarinetista una joven artista suiza, Sabine Meyer, aún sabiendo que la normativa de la orquesta berlinesa era contraria a la vinculación de mujeres a la institución: Meyer obtuvo sin dificultad el primer puesto de la concurrida oposición en doble examen, aunque de inmediato se le comunicó que no podría acceder a la plaza a causa de los usos internos de la Filarmónica; pero Karajan, presente en las pruebas, decidió romper lanza y tradición a favor de la solista, e insistió en que se le diera el puesto de primer clarinete de la orquesta junto al reputado Karl Leister. La reacción corporativa de los músicos fue salvaje, aunque tuvieron que aceptar la voluntad de su titular, y a Sabine Meyer se le hizo la vida imposible dentro de la agrupación: Karajan montó en cólera y decidió que se limitaría a cumplir los términos estrictos de su contrato, es decir, dirigir los ocho conciertos de abono de la orquesta y abandonaría todo tipo de actividades paralelas, que suponían una importantísima fuente de ingresos adicional para los músicos. En su lugar, el director volvió la vista a la siempre amada Filarmónica de Viena y pasó a realizar todos sus discos y vídeos con los austriacos, además de hacer sus giras y festivales con ellos. Los vieneses tuvieron que hacer verdaderos equilibrios para reajustar su calendario de conciertos y, sobre todo, sus actuaciones diarias en la ópera, pero lo trastocaron todos porque veneraban a Karajan y, además, porque así daban en las narices a los “Berliner”.

La situación se prolongó durante casi dos años, ante el horror del Senado de Berlín y la furia creciente de los Filarmónicos; fue un envite sin precedentes por parte de Karajan a la institución a la que estaba contractualmente vinculado, pero el personaje, aunque enfermo y en vías de convertirse en octogenario, aguantó el pulso con firmeza de oficial prusiano. Quien tiró la toalla fue Sabine Meyer, que en el 84 renunció a su plaza; la comisión de la orquesta se aproximó a Karajan para plantear un retorno a su actividad plena, ya que el tema de fondo estaba zanjado. Pero el salzburgués entendió -tenía razón- que la actitud sexista del conjunto le había privado de una solista indispensable para su ideario artístico y marcó condiciones draconianas para su regreso: la sima entre Karajan y los instrumentistas quedó abierta, y no se cerró en los años (cinco) que le quedaban de actividad al mítico director.

La carta
El progresivo deterioro de su salud no ayudó nada a mejorar la situación, y varios de los conciertos previstos tuvieron que suspenderse. A principios de 1989, el Senado socialista de Berlín tomó cartas en el asunto y conminó a Karajan a justificar ausencias y anulaciones, apoyándose además en las quejas de los instrumentistas (que no habían perdonado al director su desafío del 83/84); el artista respondió con una carta patética en la que explicaba sus dolencias. Pero, finalmente, dato que los historiadores parecen haber mandado al limbo musical, Heribert Ritter von Karajan se rindió ante lo inevitable y en la última semana de abril, el mes de su 81 cumpleaños, presentó su dimisión al cargo por el que tanto había luchado: había sido titular de la Filarmónica de Berlín durante 33 años.

Karajan falleció el 16 de julio, durante los ensayos de la ópera de Verdi Un ballo in maschera, con la Filarmónica de Viena -naturalmente- y el tenor Plácido Domingo al frente del reparto. La Filarmónica de Berlín mandó una inmensa, desmedida corona de flores -¿mala conciencia?- con un texto que causó sonrojo a muchos: “A nuestro director vitalicio, siempre amado, siempre en nuestros corazones”.
José L. PéREZ DE ARTEAGA

El latido
La visión refinada y precisa de Herbert von Karajan y su, en apareincia, fogosa naturalidad fueron dando paso a una cierta artificiosidad de concepto y de puesta en escena, a un alambicamiento muchas veces innecesario encaminado a depurar, a embellecer, a domesticar las texturas y resaltar de forma preciosista determinados detalles. Todo quedaba controlado por uno de los gestos más sugerentes que se han conocido, basado en un movimiento acompasado, dotado en su apariencia regular de una poco acusada pero perceptible oscilación de muñeca. La batuta, pequeña y gruesa, poseía, en todo el recorrido que la amplitud de los brazos le otorgaban, un nerviosismo interior que alimentaba constantemente la pulsación, el latido de la música. La manera de batir abajo, con tensos y concentrados temblores, antes de iniciar un tutti, era de asombrosa eficacia y causaba auténtico impacto en la audiencia, atónita ante la controlada liberación de todas las fuerzas desencadenadas de la orquesta. Era curioso también el muelle revoloteo de las manos o el permanente dibujo de voluta, ese elástico y como ensimismado movimiento. Gestualidad, pues, sui generis. El hecho de que no marcara metronómicamente, sino que orientara y sugiriera, hacía que la manera del director no pudiera ser comprendida y asimilada más que por formaciones orquestales determinadas: las Filarmónicas de Berlín y de Viena, a las que estuvo ligado durante tantos años. Arturo REVERTER


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Moreno

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Dirigiendo a Mahler.

Mensaje  oscar el 8/1/2010, 00:01

Muy interesante todo lo que se dice aca.

Mi impresion es que se esta rizando el rizo y que las cosas, en cuestiones de direccion, son mucho mas sencilles, pero a la vez complejas.

Es dificil explicar en palabras lo que un Director hace con una obra, y siendo las de Mahler muy complejas, creo que aun es mas dificil explicar.

Ciertamente, y creo que lo he comentado antes, se busca en un Director Mahleriano (en este caso) una coherencia en su vision interpretativa. Parto del supuesto que la Orquesta a su disposicion, y su tecnica, son suficientes para traducir en buena forma sus intenciones (es , claro, in supuesto arriesgado, especialmente en lo que se refiere a tecnica de directores).

Desde luego que hay muchas maneras de aproximarse, y traducir, el opus sinfonico de G.M, y en mi caso en particular, la coherencia es lo que mas valoro. De alli, por ejemplo, que me guste mucho el Mahler de Bernstein, Boulez, Barbirolli, Kubelik o Zinmann (la lista no es completa), porque en todas sus visiones, muy disimiles entre ellas, existe esta coherencia y un entendimiento profundo del lenguaje del compositor.

Boulez es un caso especial para mi, por ejemplo. Habia oido algunas de sus grabaciones, sin apreciarlas demasiado, hasta que un dia, por aqui en esta web, lei una entrevista a Henri Louis La-grange, en donde declaraba que para el hoy por hoy Boulez hacia el Mahler mas interesante. Volvi a oir los discos y entendi: primero la coherencia, y luego, la busqueda de texturas y contrastes timbricos (Mahler el moderno, coherente con lo que es Noulez para la musica en el s. XX). Son versiones interesantisimas y muy meditadas.

Y si se analiza con cuidado, puede evidenciarse que , en general, los mejores discos de Mahler, son los mas meditados, los mas ensayados y donde los Directores se han esforzado, realmente, ya sea por trayectoria o por manera de trabajar, en entender la musica y traducir este conocimiento de manera sonora.

Karajan, poniendo otro ejemplo, llego tarde a Mahler. Grabo solo algunas de sus sinfonias, per trabajo muy duro en cada una de las grabaciones. La Quinta, por ejemplo, le tomo mas de 40 ensayos, in disco de prueba, conciertos y liego el disco oficial. De las dos grabaciones de la 9, algo similar... . Claramente, en su caso, tradujo en sondio "su" concepcion, coherente en si misma, pero fiel a sus ideales sonoros y esteticos.

Hay muucho donde elegir, y se puede elegir muy bien en todos los casos. Somos libres para hacerlo, estos foros ayudan a clarificar ideas... pero, una reflexion final: ante ciertos Maestros debemos tratar de entender lo que han querido plasmar en el disco (o el video). Si nos ponemos tan hiper-criticos, ¿que queda para el resto de las experiencias musicales que tenemos mas a mano ? ¿Como podemos juzgar el Mahler de Victor Pablo, Josep Pons o Zubin Mehta ? Ya que si somos tna exigentes con lo mas, debemos ser igualmente exigentes con lo menos........ digo yo. Shocked

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Re: Dirigiendo a Mahler

Mensaje  Moreno el 8/1/2010, 12:31

oscar escribió:Ciertamente, y creo que lo he comentado antes, se busca en un Director Mahleriano (en este caso) una coherencia en su vision interpretativa. Parto del supuesto que la Orquesta a su disposicion, y su tecnica, son suficientes para traducir en buena forma sus intenciones (es , claro, in supuesto arriesgado, especialmente en lo que se refiere a tecnica de directores).

Desde luego que hay muchas maneras de aproximarse, y traducir, el opus sinfonico de G.M, y en mi caso en particular, la coherencia es lo que mas valoro. De alli, por ejemplo, que me guste mucho el Mahler de Bernstein, Boulez, Barbirolli, Kubelik o Zinmann (la lista no es completa), porque en todas sus visiones, muy disimiles entre ellas, existe esta coherencia y un entendimiento profundo del lenguaje del compositor.
Muy interesantes tus comentarios e impresiones, Oscar. Esa coherencia de la que hablas es fundamental sobre todo en Mahler y en este punto, aunque nombras directores con estilos muy diferentes, cada uno según su perspectiva mantiene una coherencia apegada a sus visiones, esto sin lugar a dudas es de las cosas más importantes en Mahler. Lejos de los gustos que podamos tener cada uno y de lo que pueda o no gustarnos una forma de interpretar, por encima de todo, es de mucho valor una constante coherencia. Nott en la entrevista de Diverdi, que ha puesto a nuestra disposición del Río, explica muy bien en que consiste esa coherencia, prácticamente en Mahler, y me atrevo a decir que sobre todo en su último periodo, es necesario y obligatorio una coherencia microscópica ya que se corre el riesgo en cada momento de irse por una camino sin retorno y dañar toda la interpretación.
oscar escribió:Boulez es un caso especial para mi, por ejemplo. Habia oido algunas de sus grabaciones, sin apreciarlas demasiado, hasta que un dia, por aqui en esta web, lei una entrevista a Henri Louis La-grange, en donde declaraba que para el hoy por hoy Boulez hacia el Mahler mas interesante. Volvi a oir los discos y entendi: primero la coherencia, y luego, la busqueda de texturas y contrastes timbricos (Mahler el moderno, coherente con lo que es Noulez para la musica en el s. XX). Son versiones interesantisimas y muy meditadas.
Debido a que he visto que te gustan mucho las interpretaciones de Boulez y también las de Zinman, me ha extrañado que no nombraras a Gielen, personalmente es Gielen uno de los directores que más me gustan, aunque su visión puede parecer a primera vista un poco extraña pero se mueve más o menos en la misma línea objetiva y “modernista” de Boulez, pero a mi entender, en comparación con Boulez, deja espacio para que fluya libremente la cualidad emotiva de la obra. Gielen, utilizando unas palabras que leí en algún lugar que no recuerdo ahora mismo, es objetivo pero discursivo. En esta misma línea y como hablas de la cualidad de Boulez en su búsqueda de texturas y contrastes tímbricos, no puedo dejar de apuntarte que escuches, en el caso de que aun no lo hayas hecho, la Primera dirigida por Gielen, lo que hace en esta sinfonía con los colores y los contrastes es espectacular, personalmente la considero una de las Primeras más interesantes de toda la discografía mahleriana, si te gustó la de Boulez que, por cierto, a mi también me gusta, escucha esa de Gielen. También de la integral de Gielen hay otras muchas maravillas, en general es de muy alto nivel, tal vez la menos interesante sea la Cuarta.
oscar escribió:Karajan, poniendo otro ejemplo, llego tarde a Mahler. Grabo solo algunas de sus sinfonias, per trabajo muy duro en cada una de las grabaciones. La Quinta, por ejemplo, le tomo mas de 40 ensayos, in disco de prueba, conciertos y liego el disco oficial. De las dos grabaciones de la 9, algo similar... . Claramente, en su caso, tradujo en sondio "su" concepcion, coherente en si misma, pero fiel a sus ideales sonoros y esteticos.
En esto también estoy de acuerdo contigo. Muchos se piensan que Karajan, por la misma figura que él se creo y que siempre le rodeaba, era un director comercial que no profundizaba en las obras, nada más lejos de la realidad. Karajan es uno de los directores que más estudiaba y ensayaba la obra que tenía planeado interpretar, en esto era muy detallista. Aunque yo no pude verle conozco personas que incluso le conocían directamente por lo que he podido contar con información fuera de todas esas “tonterías” que se dicen en todas partes. Karajan era un gran profesional, ese sonido orquestal que a muchos les gusta y a otros tantos les repugna no fue nada fácil de lograr, la gente lo critica porque es muy pulido, incluso en ocasiones yo mismo, pero bueno, en qué quedamos, cuando una orquesta lo hace de una manera tosca y “sucia” pegan el grito al cielo, pero cuando viene otro y saca un sonido de la orquesta realmente modélico también, además de poseer un gran conocimiento en cuanto a procesos de grabación y edición. Para sorpresa de muchos, hubieron personas del siglo pasado que pudieron ver dirigir tanto a Mahler como luego a Karajan y curiosamente concuerdan en que lo que buscaba Mahler de una orquesta se asemejaba mucho a lo que siempre buscó Karajan, en que sus cualidades eran muy similares, ante todo transparencia, limpieza en la ejecución y brillo (estos testimonios se analizan en un libro que os recomiendo encarecidamente: The Virtuoso Conductors: The Central European Tradition From Wagner To Karajan, Raymond Holde. Yale University Press*), pero bueno a estas alturas no vamos a intentar convencer a nadie de nada. Otra cosa es lo que podamos estar o no de acuerdos con la concepción de Karajan respecto a ciertas obras y respecto a su profundidad y complejidad en cuanto a lo que una obra tenía que transmitir según él, hay momentos muy buenos y profundos pero hay otros, como dije anteriormente, en los que parece bonito por fuera pero hueco por dentro, pero no siempre es así, personalmente pienso que su Novena de Mahler es un claro ejemplo, modélica en muchos aspectos. Lo importante es intentar escuchar sus interpretaciones sin dejarnos influenciar por toda la carga de ideas que tenemos hacia él, intentar ser lo más objetivos posible, si fuéramos así con todos los directores seguramente pusiéramos a Karajan en su justa medida.

*Un muy breve resumen del libro que os he comentado:
“While Weber, Spohr, Mendelssohn, and Berlioz were all conductors of repute, it was the thoughts and practices of Richard Wagner that laid the foundation for the modern virtuoso conductor. Though he was more celebrated for his dramatic operas, Wagner’s experience as a conductor brought a set of practices and principles that affected the interpretations of future generations, and conductors continue to pursue his example today.This book examines Wagner’s conducting career and the principles of his musical performance. It then tracks the central European style through some of the greatest figures of modern music—Nikisch, Mahler, Richard Strauss, Weingartner, Furtwangler, Toscanini, Walter, Klemperer, Beecham, Boult, and others through to von Karajan, Bernstein, and George Szell. In each case Holden, himself a professional classical conductor, traces the rise from apprenticeship to international acclaim, comparing rehearsal technique, the baton, eye contact, repertoire, tempo, recordings, vision, style, and performance practice. The result is a deeply informative, intriguing, and highly readable portrait of the finest exponents of the conducting tradition.”

Moreno

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dirigiendo a Mahler.

Mensaje  oscar el 8/1/2010, 14:09

Ciertamente conozco la integral de Gielen, la cual aprecio mucho, y es una via media y complementaia, creo yo, entre Zinman y Boulez.

Profundizando en el tema de la coheremcia, me gustaria apuntar que el termino incluye desde luego arquitectura musical y narrativa. La obra de Mahler, de pos si compleja por sus grades orquestaciones y por la escritura musical que precisa de ciertos efectos, exige una batuta de estas caracteristicas. De hecho, las versiones que fallan son, en general, por estos motivos (desde batutas de "marketing" a directores mediocres).
Np plvidemos que aluien definio las sinfonias de Mahler como "novelsa musicales" (y de las buenas novelas agrego yo) y tal como en el lenguaje escrito, el uso del mismo es parte fundamental del efecto final y el mensaje que se busca transmitir.

Ademas, agregaria que la musica de G.M no busca entretener, sino trasmitir unas vivencias y unos mesajes profundos. Esto esta bastante sustanciado en la biblografia del compositor, por lo que no abundo en ello. Pero ello exige una implicacion interpretativa tanto del director como de la orquesta, que no es facil conseguir, en la practica.

Lamentablemete en algun mometo grabar Mahler se puso de moda, y el aluvion de discos que no dicen nada es impresionante. De alli la importancia de tener claro los requisitos primordiales para una lectura exitosa y aprender a distinguir la escencia de lo accesorio.

bounce [b]

oscar

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Re: Dirigiendo a Mahler

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